Ottón Solís, candidato del Partido de Acción Ciudadana, ha capitalizado el descontento de un porcentaje significativo del electorado tico.

Bipartidismo tico en “crisis de legitimidad”

“El ascenso de una tercera fuerza política en el país es un claro reto al petrificado bipartidismo que representan el PLN y el PUSC, y un repudio a la gangrena de la corrupción que no parece tener fin”, según analistas ACAN-EFE SEGUNDA ENTREGASAN JOSÉ.- La crisis de legitimidad, el creciente desprestigio y el rechazo a […]

  • “El ascenso de una tercera fuerza política en el país es un claro reto al petrificado bipartidismo que representan el PLN y el PUSC, y un repudio a la gangrena de la corrupción que no parece tener fin”, según analistas

ACAN-EFE

SEGUNDA ENTREGA
SAN JOSÉ.- La crisis de legitimidad, el creciente desprestigio y el rechazo a las falsas promesas, explican la irrupción de una tercera fuerza electoral en Costa Rica, que amenaza con derrotar al bipartidismo que gobierna al país desde hace 50 años.

El catedrático universitario y analista político Rodrigo Madrigal expresó a ACAN-EFE que el crecimiento del Partido Acción Ciudadana (PAC), liderado por Ottón Solís, es una muestra inequívoca de la “rebeldía política” de los costarricenses.

“PAC CARECE DE ESTRUCTURA ADECUADA”

Aunque el sociólogo Francisco Escobar coincide con Madrigal en que el PAC aglutina a los costarricenses descontentos con los partidos tradicionales, consideró que carece de una adecuada estructura, por lo que “necesitará de un milagro electoral” para triunfar en las elecciones del próximo domingo.

El surgimiento del PAC, en diciembre del año 2000, creó un clima de incertidumbre en el socialdemócrata Partido Liberación Nacional (PLN) y el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC, en el poder).

Según recientes encuestas, ni Abel Pacheco, del PUSC, ni Rolando Araya, del PLN, alcanzarán el mínimo del 40 por ciento de los votos que necesitan para llegar a la Presidencia de la República, lo que obligaría a una segunda vuelta electoral, dos meses después.

“El ascenso de una tercera fuerza política en el país es un claro reto al petrificado bipartidismo que representan el PLN y el PUSC, y un repudio a la gangrena de la corrupción que no parece tener fin”, aseguró Madrigal.

Respecto del PAC, que de acuerdo con Solís no responde a ninguna ideología, Madrigal afirmó que la agrupación está cerca de los postulados de la socialdemocracia.

Antes de crear el PAC, Solís perteneció al PLN, del que renunció por considerar que este colectivo había abandonado sus principios ideológicos que le dieron origen en 1951.

MÁS UNA “FUERZA ELECTORAL” QUE UN PARTIDO

El analista explicó que si el PUSC y el PLN son derrotados en las elecciones, ambos deberían renovar sus “gastadas estructuras”.

De lo contrario, vaticinó, “cavarán su propia tumba”.

Madrigal, cree, no obstante, que el PAC es “más una fuerza electoral que un partido político”. “No cuenta, en la actualidad, con los grupos dirigentes que requiere para gobernar”, indicó.

El PAC aglutina a todos aquellos afectados por un profundo desaliento político, pero sin llegar a gozar de la fuerza que le garantice una victoria electoral el 3 de febrero, opinó Escobar.

Señaló que a pesar del ascenso meteórico, Solís aún no tiene un consenso político que le garantice la presidencia, por lo que “es un candidato con opciones virtuales, pero no reales”.

Según Escobar, la imposibilidad que tendrá el PAC para movilizar a sus seguidores a las urnas el domingo será un factor clave.

La movilización de electores depende “de una adecuada estructura de transporte”, concluyó el analista.

DIVORCIO DE LAS BASES

Para Escobar, reconocido sociólogo y ex catedrático universitario, el PAC se beneficiará del “voto de castigo” de la población que quiere impedir que el PUSC y el PLN alcancen el 40 por ciento mínimo establecido por la Constitución de Costa Rica.

Esa ruptura con los partidos tradicionales, recalcó, se produjo con la lucha que dio la población para evitar que, en 1999, las cúpulas de la oligarquía vendieran el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

Tras amplias manifestaciones en contra del proyecto que procuraba privatizar al IC, empresa dueña de las telecomunicaciones del país, el gobierno retiró el proyecto de la Asamblea Legislativa.

“Los partidos tradicionales, agrupados en una oligarquía política, se constituyeron para mantener y distribuir los privilegios del poder, y esto hizo que se divorciaran de sus bases”, afirmó Escobar.

NOTICIA RELACIONADA:

Candidato socialcristiano mantiene ventaja  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí