- Gigantes se enfrentarán a los Yanquis en los juegos interliga
Edgard Tijerino M. [email protected]
¿Ustedes creen que Barry Bonds ya no tiene algo más que desear?… Se equivocan. El pelotero de 37 años con un contrato de 20 millones, todavía tiene algunos sueños pendientes.
Después de conquistar 4 veces el Premio concedido al Pelotero Más Valioso de la Liga Nacional, de tumbar varias marcas de Babe Ruth, de estar saliendo de una temporada fantasiosa, Barry Bonds, hijo de Tigre, sueña con jugar en una Serie Mundial, y pararse en el cajón de bateo del Yanqui Stadium, mirando hacia la siempre apetitosa verja del jardín derecho.
¿Qué pelotero no desea jugar alguna vez en la casa que Babe Ruth construyó y que generaciones de peloteros Yanquis han engrandecido?… Bonds es uno de ellos.
Él debe preguntarle a su padre Bobby… ¿Qué tan grandioso es eso?… ¿Qué tipo de emoción se siente?… ¿Es como batear en el cielo?… ¿Cómo meterse en un cuadro de Da Vinci?… Para Barry, entrar al Yanqui Stadium lo hará sentirse como un chavalo en Magic Kingdom, en Disneyworld.
¿Y qué pensar del público?… ¿Se convertirán sus rugidos en una sinfonía?… ¿Se sentirá el vibrar de las tribunas?… ¿Serán más grandes los hot dogs?
En octubre de 1974, en uno de los cambios más sonados, los Yanquis tratando de reconstruirse, enviaron a su center fielder Bobby Murcer a los Gigantes a cambio de Bobby Bonds.
No fue una súper temporada para Bobby, pero registró .270 con 35 jonrones y 85 empujadas robando 30 bases… Al año siguiente, de regreso a California, estaba jugando con los Angelinos.
Barry, atravesando por el mejor momento de su carrera, después de 73 jonrones, 177 bases por bolas, 863 de slugging y un porcentaje de 515 sobre las bases, sólo quiere jugar en Yanqui Stadium.
Con la transformación aplicada a los juegos inter liga, eso ocurrirá siempre y cuando Barry no esté afectado por lesiones, los días 7, 8 y 9 de junio, cuando los Gigantes visiten la Capital del Mundo.
Ahí estará Barry, en el Hotel Sheraton de la séptima avenida, pensando cómo sería la publicidad a su alrededor de haber firmado para los Yanquis.
Quizás le hubieran colocado un póster gigantesco en Times Square, como el de George Foster cuando pasó de los Rojos a los Mets.
El seguro miembro del Salón de la Fama desea enfrentarse a Roger Clemens, el ganador de 6 premios Cy Young, una proeza quizás irrepetible, a menos que Pedro Martínez sea tan durable o Randy Johnson encuentre a tiempo baterías de reemplazo para su escopeta zurda.
Bonds contra Clemens con Mariano Rivera calentando. ¿Se imaginan ese atractivo?… El precio de los boletos puede subir aceleradamente.