Carlos Mario Márquez
COPÁN RUINAS, Honduras/AFP.- Las Ruinas de Copán, un imponente parque arquelógico maya ubicado 400 km al noroeste de Tegucigalpa, se viste de gala para recibir el domingo al nuevo presidente hondureño y a sus invitados. El Presidente aprovechará la ocasión para realizar una “minicumbre” con sus colegas centroamericanos.
Declarado en 1980 “sitio de patrimonio mundial” por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Copán, rodeado de pequeñas elevaciones, será sede el domingo del primer acto oficial del nuevo presidente Ricardo Maduro.
Considerada como una de las ciudades más importantes del mundo maya, que anualmente atrae a más de 100.000 turistas, las ruinas de Copán eran escenario este sábado de intensos preparativos que contrastan con su apacible ambiente.
Frente a la principal edificación maya, los mandatarios serán instalados en una tarima donde firmarán una Declaración conjunta, y a la vez presenciarán diferentes actos culturales.
Para colaborar con la iluminación en el estrado especial que ocuparán los mandatarios, llegó un equipo de una empresa privada de El Salvador, que instaló modernas torres móviles de luces.
Hasta la fecha, en Copán fueron identificados más de 4.500 montículos o estructuras, lo que le ha valido el calificativo de “la Atenas del Nuevo Mundo”, y representa uno de los descubrimientos más espectaculares del mundo maya que reinó en la zona entre el año 2000 a.C. a 1250 d.C.
Los mayas ubicaron su ciudad a orillas del río Copán, en un pequeño valle de tierra muy fértil y agradable clima, a 600 metros sobre el nivel del mar. A su alrededor emergen las montañas pobladas de pinos y robles, mientras que en las zonas bajas, en torno al sitio arqueológico, se aprecian árboles de ceiba, caoba y cedro del bosque tropical.