- Niño matagalpino dice que su padre y su madrastra lo castigaron quemándole el trasero
- Otro chavalo sufrió asalto en su casa, pero vecinos atraparon a los ladrones
Juan C. Sarmientoy Juan Rodrí[email protected]
Un niño de siete años aseguró recibir constantes maltratos físicos por parte de su padre y su madrastra, quienes presuntamente la noche del martes 22, en un aparente castigo, le colocaron las posaderas en un fogón hasta provocarle quemaduras.
El niño, de iniciales JGH, se gana la vida haciendo mandados a las vivanderas del Mercado Sur de Matagalpa, y vive en el Barrio Otoniel Aráuz, de esta ciudad.
Por la mañana del miércoles, JGH se presentó como todos los días al tramo de la comerciante Damaris Loáisiga, quien se extrañó al ver que el pequeño caminaba con dificultad.
Al preguntarle al niño qué le había ocurrido, éste respondió de forma inocente que la noche anterior su papá Gonzalo Herrera lo castigó poniendo sus nalgas en el fogón, causa por la que sufrió quemaduras.
INVESTIGACIONES
La comerciante decidió poner el caso en conocimiento de la Comisaría de la Mujer y la Niñez, en donde narró que no sólo sufre de constantes maltratos por parte de su progenitor, sino también de su madrastra Antonia Aguilar, la que supuestamente también lo golpea por cualquier causa.
Oficiales de la mencionada oficina policial que están a cargo de las investigaciones, remitieron al niño para que fuera valorado por el médico forense y que éste diera su dictamen del caso, el que de confirmarse podría concluir con la cárcel y procesamiento del padre y de la madrastra del menor.
CASI LOS LINCHAN
En otro caso sin conexión, pero que revela otro ataque a menores, vecinos del municipio de Ciudad Sandino lograron capturar a un sujeto que se vio involucrado en un robo con intimidación a un menor de edad en la casa de habitación del niño.
Los sujetos, que se hacían pasar como desplazados del norte, llegaron el día anterior a la vivienda de la víctima en busca de ayuda humanitaria, pero en realidad lo que hacían era buscar cómo sustraer electrodomésticos de las viviendas donde sólo había menores de edad.
El capitán Carlos Espinoza, vocero de la Sección Uno de la Policía de Managua, explicó que el niño David González Mercado, de 13 años, vecino de la Zona 10, fue sorprendido por los dos sujetos que el día anterior habían llegado a su casa a solicitar ropa y comida.
Dijo que los individuos comenzaron a conversar con el niño y le pidieron un vaso de agua. Uno de los sujetos se quedó afuera, mientras el otro observaba dentro de la casa. El tipo que estaba afuera regresó hasta donde estaba su compinche y cometieron el delito, sin imaginarse que no correrían largo.
RÁPIDA RESPUESTA
El capitán Carlos Espinosa, vocero policial narró cómo sucedieron los hechos.
“Uno de los sujetos tapó la boca del menor, lo intimidó con un cuchillo y luego le amarró las manos, mientras que el otro individuo desconectaba un televisor a colores. Concluida su acción delictiva, se echaron el TV a los hombros y salieron rápido de la vivienda”, indicó Espinosa.
Sin embargo, el niño logró soltarse las manos en pocos minutos, y corrió a contarle a una vecinita lo que le había pasado. La menor narró lo sucedido a su propia madre y ésta al resto de vecinos, los que salieron en búsqueda de los sinvergüenzas.
Afortunadamente, un vigilante de calle dio alcance a los malhechores, y logró herirlo con un machete en un brazo, pero aún así pudo escapar, mientras que el segundo sujeto fue obligado a que se rindiera, entregando el televisor que llevaba en hombros.
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