Así quedó el carro de Elie Hobeika tras explotar una bomba la mañana de ayer en Beirut, la capital libanesa.

Matan a carnicero de Sabra y Chatila

Explota bomba en el carro del jefe de milicias que perpetraron masacre de cientos de civiles palestinos en 1982 Estaba dispuesto a hablar en juicio a líder israelí en Bélgica AP, AFP BEIRUT.- Un ex jefe militar cristiano libanés considerado responsable de una infame masacre de refugiados palestinos hace 20 años, fue asesinado el jueves […]

  • Explota bomba en el carro del jefe de milicias que perpetraron masacre de cientos de civiles palestinos en 1982
  • Estaba dispuesto a hablar en juicio a líder israelí en Bélgica

AP, AFP

BEIRUT.- Un ex jefe militar cristiano libanés considerado responsable de una infame masacre de refugiados palestinos hace 20 años, fue asesinado el jueves en un ataque dinamitero fuera de su casa.

Elie Hobeika, de 45 años, era el jefe de los servicios de inteligencia de las Fuerzas Libanesas (o Falange), y dirigió a esta milicia cristiana pro-israelí que arrasó en 1982 los campamentos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila en el sector musulmán, al oeste de Beirut, asesinando a cientos de hombres, mujeres y niños. No se sabe la cifra exacta de muertos en la masacre perpetrada.

SHARON RESPONSABLE “INDIRECTO”

La milicia estaba aliada con Israel, y una comisión investigadora israelí descubrió más tarde que Ariel Sharon, entonces ministro de Defensa y actual primer ministro israelí, había sido indirectamente responsable.

Funcionarios libaneses de seguridad dijeron que Hobeika recién había abordado su camioneta acompañado de tres guardaespaldas, cuando la bomba estalló, a la 9:40 de la mañana hora local (01:40 en la madrugada en Nicaragua). Los cuatro a bordo del vehículo murieron y seis personas resultaron heridas, según las autoridades.

Ningún grupo se adjudicó de inmediato la responsabilidad del atentado, ocurrido cerca de la autopista Beirut-Damasco, unos 5 kilómetros al este de Beirut. Hobeika tenía muchos enemigos en el Líbano y en otros sitios, tras una larga y violenta carrera iniciada cuando era un adolescente.

El presidente Emile Lahoud señaló en un comunicado que Hobeika fue asesinado para evitar que atestiguara en un posible juicio por crímenes de guerra contra el primer ministro israelí, en relación con la masacre de Sabra y Chatila. Pero no dijo quién cree que puede ser responsable del asesinato.

DEMANDA CONTRA SHARON

Un grupo de palestinos sobrevivientes de la masacre demandó a Sharon en junio ante un tribunal belga por crímenes contra la humanidad.

Hobeika comentó en alguna ocasión: “Yo cumplía órdenes”.

En entrevista concedida en 1993 a The Associated Press, no mostró arrepentimiento, pero dijo: “Creo que de algún modo arruiné mi futuro por lo que hice durante la guerra”, y agregó… “he hecho muchas cosas malas”.

HOBEIKA QUERÍA HABLAR

Hobeika afirmó el pasado martes en un encuentro secreto con varios senadores belgas, sentirse “amenazado” y querer hacer “revelaciones” sobre la matanza de Sabra y Chatila, indicó a la AFP uno de ellos, Josy Dubié.

El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, ministro de Defensa cuando ocurrieron los hechos, podría ser juzgado en Bruselas por su responsabilidad en la matanza (con cargos de crímenes contra la humanidad) si la justicia belga se declara competente, tras una demanda interpuesta en junio de 2001 por 23 supervivientes.

Según Dubié, Hobeika le aseguró que no estaba implicado en las matanzas de Sabra y Chatila y que tenía “pruebas de su inocencia”.

Hobeika “me confirmó de la manera más formal que vendría a Bruselas” si se procesaba a Sharon, declaró Dubié, que preside la comisión de justicia del Senado belga.

Dubié, un ecologista, explicó que los diputados viajaron a Líbano “para investigar sobre lo que pasó en Sabra y Chatila” y solidarizarse con las víctimas. “Para él, los que perpetraron la masacre son las fuerzas del sur de Líbano”, milicia libanesa financiada por Israel, “que fueron conducidas al lugar por los israelíes”, añadió Dubié.

También destacó que la misión de senadores belgas tuvo dificultades para entrevistarse con Hobeika en Líbano.

“Me di cuenta perfectamente de que oficialmente no se quería que nos reuniéramos con él, es decir, las autoridades libanesas e incluso creo que también algunos miembros del comité local de Sabra y Chatila”, explicó.

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