Edgard Rodríguez C. edgard.rodríguez.laprensani.com
Estamos claros, Carlos García no es el hombre para continuar al frente del deporte nacional.
En un contexto como el actual y situados en perspectiva hacia unos Juegos Centroamericanos, se necesitan ideas nuevas, dinamizar el engranaje, tener capacidad de convocatoria y ser creíble.
A Carlos se le sacará mejor provecho enfocado estrictamente en el béisbol, una responsabilidad lo suficientemente grande incluso para él. Así que no es el hombre… Pero tampoco lo es Jaime Arellano, quien ni siquiera tiene la estatura para un puesto como el del deporte.
Jamás he tenido una dificultad con Jaime, pero eso no invalida necesariamente el concepto que nos hemos formado a través de su paso por el deporte. Y tras su candidatura como dirigente del INJUDE, lo que siento es pena por el deporte y por el presidente Enrique Bolaños.
Arellano fue un fracaso como dirigente en el boliche y peor en el balonmano, donde incluso, tras violentar estatutos, se hizo elegir presidente de la federación, sólo para abandonarla después. Y ahora desean premiarlo con la presidencia del INJUDE, donde debería estar alguien competente.
Siento pena por los deportes y los deportistas, porque sé que no son prioridad para Arellano. Pero a la vez, siento pena por don Enrique Bolaños, porque lo ha nombrado ahí como paga tras su salto de los conservadores a los liberales, un movimiento nada extraño para su currículum.
Pensé que Bolaños daría a los deportes la importancia que se merecen y que no caería en fallas como las del Frente Sandinista, que nombró en esos puestos claves a personas por confiabilidad política y no por capacidad. Es una lástima, habiendo tanta gente competente en el país.
Cuando hablo de estatura, me refiero a que para situar a alguien al frente de un rubro, que si bien no es prioridad, pero que conlleva una gran trascendencia en la formación de mejores ciudadanos, pues se debe poner al frente a alguien de ciertas calidades. Jaime no las tiene.
Bueno, pues si ni siquiera tiene agallas. Cuando lo llamé para que me dijera en mi cara que yo le tergiversé una entrevista que me dio el lunes, tal como lo dijo en la TV, donde además, advirtió que le pondría quejas a Hugo Holmann, no apareció.