- Por tercer día consecutivo, los pobladores se quedaron sin realizar sus gestiones en la Comuna, debido a la huelga de los trabajadores
Benjamín Blanco [email protected]
Sentimientos de frustración y enojo manifestaron decenas de ciudadanos que ayer no pudieron realizar ningún tipo de trámites en las oficinas de la Alcaldía de Managua debido a la toma de las instalaciones que mantienen más de 300 trabajadores desde el pasado lunes.
“Necesitaba sacar las partidas de nacimiento de mis chavalos para matricularlos, pues en el colegio me dieron prórroga para llevar esos papeles, pero vengo aquí y me dicen que quién sabe cuándo se va a normalizar esto”, manifestó Esperanza Urrutia, habitante de Villa Venezuela.
POLICÍA NO PUDO CUMPLIR
A pesar que la jefa de la Policía de Managua, comisionada Aminta Granera manifestó que desde ayer garantizaría la apertura de todas las oficinas de la Comuna, la verdad fue que una vez más los trabajadores en huelga colocaron obstáculos en las distintas oficinas, lo cual provocó temor entre quienes estaban dispuestos a trabajar.
Las personas que trataron infructuosamente de hacer gestiones, tanto en el Registro Civil de las Personas como en las ventanillas de recaudación donde se pagan los impuestos, se quejaron de que las autoridades de la Comuna debieron haber brindado los distintos servicios a la población de cualquier forma en otro lugar.
En las entradas de algunas oficinas los huelguistas colocaron los carretones de limpieza de calles, y en las ventanillas de recaudación pusieron una manta denunciando que los despidos del alcalde Herty Lewites son ilegales.
Según fuentes de la Dirección Económica de la Alcaldía, históricamente entre el 15 y 30 de enero es cuando más dinero se recauda en la Comuna, porque son los días en que el sector comercial inscribe las matrículas de sus negocios, las cuales tienen vigencia de un año, por lo cual se calcula que hasta el momento el conflicto laboral ha impedido la recaudación de más de 20 millones de córdobas.
ASESOR CRITICA CONVENIO COLECTIVO
El asesor para Asuntos Laborales de la Alcaldía, Pastor Torres, señaló que el actual Convenio Colectivo garantiza una serie de derechos laborales que ninguna institución ni empresa de Nicaragua ofrece, lo cual resulta ser una verdadera “camisa de fuerza” que prácticamente imposibilitaba al nuevo alcalde a realizar despidos.