AP
WASHINGTON.- El presidente George W. Bush dijo a los legisladores el miércoles que “deben estar orgullosos” del trato que les da Estados Unidos a los sospechosos de terrorismo presos en la base naval de Guantánamo, Cuba.
Dejando de lado las protestas internacionales a raíz de la operación estadounidense, la Casa Blanca también calificó a los detenidos como fanáticos suicidas que pueden “dedicarse al homicidio una vez más” si se les deja libres.
Mientras tanto, el Pentágono ha desistido de enviar a más combatientes Talibán y de Al Qaeda a Cuba, por razones de seguridad, dijo el miércoles un funcionario de Defensa a condición de no ser identificado.
Con los 158 que hay en la actualidad, la prisión adaptada está colmando su capacidad, y se teme que los presos puedan crear problemas si su número se duplica mientras se construyen más celdas, agregó.
El vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer, dijo que Bush está “perfectamente satisfecho” de que las condiciones en Guantánamo son humanas y justas. Bush también cree que los detenidos están vinculados con Al Qaeda, “y si estuvieran libres volverían a dedicarse al homicidio”.
Fleischer dijo que Bush está, asimismo, preocupado por los soldados estadounidenses que podrían sufrir daño por motines como el ocurrido en noviembre en Afganistán, en el cual murió un agente de la CIA.
TALIBÁN AMERICANO LLEGA A CASA
El talibán norteamericano John Walker Lindh fue enviado a Estados Unidos a bordo de un avión militar y bajo fuertes medidas de seguridad, para enfrentar acusaciones de conspirar con terroristas para matar a sus compatriotas.
“Ahora comparecerá ante los tribunales, y será juzgado imparcialmente y con justicia”, dijo el vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer en una conferencia de prensa.
El Pentágono no confirmó oficialmente la transferencia, alegando que sería peligroso brindar cualquier información sobre su paradero. Y los periodistas fueron mantenidos a distancia de la zona de Kandahar donde Lindh abordó el avión.
Se espera que Lindh llegue a un suburbio de Washington donde será sometido a juicio en un tribunal federal el miércoles. El cargo de conspiración para acciones terroristas de que se le acusa podría ser penado con cadena perpetua.