Ricardo Illescas Idalgo
Entre los atractivos que un país puede ofrecer para convertirse en un destino de la inversión extranjera están: a) Ventajas comparativas tales como: “Liberalización de la economía; economía dolarizada; desarrollo de instalaciones portuarias e infraestructura en general, bajos aranceles, mano de obra barata, facilidad en los trámites de exportación, importación; facilidad de inversión y puesta en marcha de un negocio; sistema político democrático; centros financieros; b) Incentivos, tales como: Marco Jurídico consistente y amplio que incluya las siguientes leyes: de Fomento a las Exportaciones, de Garantías a la Inversión Nacional y Extranjera, de Zonas Francas y Recintos Fiscales, de Importación o Admisión Temporal y Perfeccionamiento Activo de las Exportaciones, y c) Áreas de Inversión, como: Energía, Telecomunicaciones, Maquila, Industria Alimenticia, Turismo, Agricultura, Tecnología, Componentes de Microcomputadoras, Desarrollo de Software, entre otros.
Si analizamos un poco nuestra situación, Nicaragua posee ventajas comparativas, tales como: liberalización de la economía, bajos aranceles, una relativa facilitación de las exportaciones y las importaciones, y un incipiente sistema democrático. ¿Qué no posee? Nos faltan instalaciones portuarias en el Atlántico. El Presidente electo, en sus promesas de campaña, dijo que convertiría el Aeropuerto de Bluefields en internacional. La idea pudiera ser buena, sin embargo, sería mejor tener un puerto naviero para carga pesada de productos como el café que depende de temperamentos presidenciales para su exportación. Hoy en día es noticia que el transporte vía Las Manos-Puerto Cortés, Honduras, está restringido. Facilidad en los trámites. En este campo hemos avanzado bastante en lo que respecta a trámites de importación y exportación; no obstante, creo que es hora de evaluar y replantearse el papel de la ventanilla única de las exportaciones. Pienso que cabe retomar el ejemplo de Costa Rica en cuanto a privatizar los servicios que presta el Centro de Trámites de las Exportaciones. Esta labor la podría realizar el Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI), que es privado. Esto implicaría rediseñar la misión del CEI el cual podría pasar a ser un Instituto para la Promoción del Comercio Exterior y la Inversión, en él estarían la secretaría ejecutiva de Zonas Francas, la ventanilla de exportaciones, ventanilla de la construcción, y se podría pensar en materializar de una vez por todas lo que es la ventanilla de inversiones. Los ingresos que la ventanilla de las exportaciones genera hoy en día son suficientes para dar inicio a la creación de la ventanilla de las inversiones; el papel de esta última (Ventanilla de las Inversiones) puede comenzar con la sistematización o compilación de todas esas leyes sueltas que tienen que ver con cada uno de los sectores de interés para la inversión. Hoy en día no se cuenta con un documento que te brinde la facilidad de conocer toda la legislación que debe cumplir el inversionista en cada sector de la economía. Incentivos: tenemos que reforzar el marco jurídico en cuanto a incentivos a las exportaciones se refiere. En la actualidad la Ley de Justicia Tributaria y Comercial contempla el 1% de incentivo para los productores de productos exportables; sin embargo, su funcionabilidad ha dejado muchos vacíos para llenar lo que ha conllevado a una derogación de hecho del referido incentivo. Áreas de Inversión: no existe la menor duda de que tenemos cantidad de áreas propicias para la inversión, no obstante, hace años se hablaba de la elaboración de un portafolios de proyectos de inversión el cual no se sabe si se materializó y si se hizo, ¿cómo funciona?
En conclusión, es evidente que en la región centroamericana, Nicaragua no es la única en ofrecer una excelente posición geográfica o mano de obra barata, es por ello que debemos preocuparnos por promover de forma atractiva nuestras ventajas comparativas y nuestros productos. Todo ello debe ir acompañado de la Seguridad Jurídica, campo en el que hay mucho camino por recorrer. Necesitamos transparencia en el manejo de la cosa pública. El inversionista necesita saber adónde y a quién dirigirse para aclarar sus dudas. El gobierno central y municipal debe brindar sus servicios con celeridad y eficiencia. Los trámites que se relacionan con permiso de construcción, exportación, importación, registro de salubridad y otorgamiento de concesiones deben ser de lo más expedito y los cobros que por ello se hagan deben ser con base en una norma legal y en el caso del Gobierno Central deben ir a la Caja Única. Es hora de ir eliminando toda esa gran maraña de pequeños feudos del servicio público.
Si el señor Presidente electo desea ser partícipe activo de la atracción de la inversión extranjera, debe orientar su gestión sobre la base de los principios anteriormente mencionados, los cuales no son un invento mío, sino de las ciencias económicas.
El autor es Contador Público.