- Índice de Libertad Económica 2002 sube a la economía nicaragüense del puesto 105 al 88
- Administración del ex presidente Arnoldo Alemán quedó “mal parada”
Gustavo Ortega Campos [email protected]
La economía nicaragüense ocupa el tercer lugar en el mundo, en lo que respecta a las mejoras generales del índice de libertad económica y el séptimo lugar en los avances logrados desde 1995, período en que la Fundación Heritage y The Wall Street Journal iniciaron estos análisis.
Los avances están dados principalmente en las áreas de política monetaria, actividad bancaria y financiera y reducción del mercado negro.
Sin embargo el estudio hace señalamientos poco alentadores en torno a la gestión del gobierno de Arnoldo Alemán.
El índice de libertad económica 2002 mide el puntaje que 161 países obtienen en una lista de 50 variables independientes que se subdividen en 10 factores generales. Cuánto más alto es el puntaje, mayor es el nivel de interferencia del gobierno en la economía y por ende es menor el índice de libertad económica.
Los 10 factores o categorías analizados son política comercial, carga impositiva del gobierno, intervención del gobierno en la economía, política monetaria, flujos de capital e inversión extranjera, actividad bancaria y financiera, salarios y precios, derechos de propiedad, regulaciones y mercado negro.
En esta evaluación Nicaragua alcanzó la posición 88 con 3.15 puntos, lo que la ubica como una economía “mayormente controlada”, un avance considerado como positivo tomando en cuenta que en la primera evaluación realizada en 1995, obtuvo 4 puntos para ubicarse como una economía “reprimida”. En la evaluación del 2001 se ubicó en el puesto 105.
Según los parámetros de este análisis, las economías analizadas se ubican como “libre” (1 a 1.95 puntos), “mayormente libre” (2 a 2.95 puntos), “mayormente controlada” (3 a 3.95) y “reprimida” (4 a 5 puntos).
Este análisis se realizó entre julio del 2000 y junio del 2001 y los resultados apuntan a que 73 países mejoraron su situación (incluye a Nicaragua), 53 empeoraron y 27 no presentaron cambio alguno.
Según el análisis comparativo, con las 26 economías de Latinoamérica y el Caribe, Nicaragua comparte con Honduras la 15 posición, quedando por encima de economías más grandes como la ecuatoriana y la venezolana.
El primer puesto lo ocupa Chile, seguido de Bahamas y El Salvador que comparten la segunda posición, seguidos de Barbados que se coloca en tercer puesto.
ALEMÁN “MAL PARADO”
“Nicaragua puede ser una democracia electoral, pero los líderes nacionales aún deben abandonar la vieja costumbre de actuar con impunidad. El año pasado, el presidente Arnoldo Alemán y los legisladores del Partido Liberal realizaron un pacto con sus colegas sandinistas para aprobar enmiendas constitucionales que complicarían el proceso de inscripción a los partidos pequeños”.
Lo anterior es la introducción a la evaluación hecha a Nicaragua por los autores del índice de libertad económica. El análisis agrega que tales actos se realizaron con la intención de “incrementar el número de funcionarios liberales y sandinistas en el Consejo Supremo Electoral”.
“El presidente Alemán estimó que esto aseguraría el dominio de los liberales en la política nacional, pero el ardid tuvo el efecto contrario. En su inmensa mayoría, la sociedad de Nicaragua se opuso a la medida y repudió la administración de Alemán que se vio aún más opacada con las continuas denuncias de corrupción”, señala el análisis.
“CUIDADO” CON LOS SANDINISTAS
Pero no sólo Alemán obtuvo malas calificaciones en el estudio, pues ahí también se hizo referencia al posible triunfo electoral del sandinismo en las pasadas elecciones presidenciales del cuatro de noviembre en las que triunfaron los candidatos liberales Enrique Bolaños y José Rizo.
“Como resultado (del pacto), los liberales perdieron popularidad y los sandinistas, guiados por el ex presidente y comandante Daniel Ortega, surgieron como firmes candidatos para ganar las elecciones… Una victoria de los sandinistas podría socavar las perspectivas económicas para el tercer país más pobre de América Latina”, añade la evaluación.
“La permanente desprotección de los derechos de propiedad, caracterizada por el retraso en la restitución de las propiedades confiscadas por el régimen sandinista en la década de 1980, podría obstaculizar aún más la inversión extranjera”.
SISTEMA LEGAL «APLAZADO»
El índice de libertad económica del 2002 sitúa en un mal puesto a los derechos de propiedad en Nicaragua, donde la califican con un “nivel bajo de protección”.
“La propiedad privada puede ser confiscada por criminales armados y gobiernos locales corruptos y, además, el sistema judicial no cuenta con los recursos necesarios para atender las denuncias de confiscación y la ejecución de la ley local continúa siendo inadecuada”.
Basados en comentarios del Departamento de Estado de los EE.UU., agrega que “la dificultad para resolver disputas comerciales en Nicaragua, en particular el cumplimiento de los contratos, constituye un gran obstáculo para la inversión… en general, el sistema legal es engorroso y la ejecución de los pronunciamientos judiciales es irregular y a veces está sujeta a consideraciones extrajudiciales”.
“Además el sistema judicial se encuentra influenciado por la corrupción y la política”, agrega.
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