Manuel “Catarrito” Cuadra, junto a su esposa Mercedes Cuadra y Julio Rocha López, presidente de la Fenifut, durante un homenaje.

“Mi vida es el fútbol”

Hijalmar Padilla [email protected] Manuel “Catarrito” Cuadra heredó de su padre Manuel “Catarro” Cuadra ( q. e. p. d.) el nombre y su calidad futbolística. Manuel de Jesús Cuadra Serrano, conocido simplemente como Manuel “Catarrito” Cuadra en el argot futbolístico, se encuentra de visita en la tierra que fue testigo de su nacimiento hace 54 años: […]

Hijalmar Padilla [email protected]

Manuel “Catarrito” Cuadra heredó de su padre Manuel “Catarro” Cuadra ( q. e. p. d.) el nombre y su calidad futbolística.

Manuel de Jesús Cuadra Serrano, conocido simplemente como Manuel “Catarrito” Cuadra en el argot futbolístico, se encuentra de visita en la tierra que fue testigo de su nacimiento hace 54 años: Diriamba, Carazo, Nicaragua.

“Yo me siento realizado, pero me faltan algunas aspiraciones que cumplir entre ellas regresar a mi país y ayudar al fútbol”, dice uno de los mejores centro delanteros con marca pinolera.

Cuadra Serrano reside con su familia desde hace 15 años en Miami, La Florida. “Definitivamente no me ha ido mal en la vida, aunque uno mucho se queja. Tengo una gran familia, numerosos amigos y ningún enemigo”, agrega.

Manuel Cuadra sigue siendo un referente del fútbol nacional tras deslumbrar por más de 20 años en la Primera División.

Su espectacular capacidad para golear, desencadenó múltiples elogios, desde que decidió patear con rimbombante vistosidad el balón con el equipo Diriangén.

“El secreto para ser un gran jugador sencillamente se esconde en realizar mucho entrenamiento”, sostiene.

La destreza y la claridad con que perforaba las redes enemigas se sintieron también al servicio de los oncenos Flor de Caña, Santa Cecilia y la UCA, donde terminó su carrera deportiva.

“Yo viví la mejor época del fútbol. Eran los tiempos de ‘Peche’ Jirón, ‘Camarón’ Gutiérrez, René Rivas, Vladimir Tapia y Rudy Sovalbarro, entre otros”, recuerda.

La máxima cantidad de goles de este “Maradona” de sangre y clase nicaragüense la logró en 1968, cuando sumó 44 con la casaca del Flor de Caña.

A FONDO CON MANUEL “CATARRITO” CUADRA

¿Cuál era su función específica?

“Un centro delantero aunque me inicié como extremo derecho con el Diriangén. A veces también me alternaba como volante”.

¿Por qué exactamente el fútbol su deporte predilecto?

“Hay dos razones fuertes: proceder de una familia en la que mi padre Manuel Cuadra fue conocido como un gran futbolista, hoy en el Salón de la Fama, y sin dudas por haber nacido en una ciudad futbolística como Diriamba. Eso facilitó todo”.

¿Cómo se consigue el papel impresionante que alcanzó el “Catarrito” Cuadra?

“Desde niño a mí me encantaba jugar al fútbol. Lo hacía empleando hasta cinco horas. La verdad es que la dedicación trae el progreso y la calidad sale de mucho entrenamiento”.

¿No se aburría?

“Cuando uno siente que el fútbol es su vida no se cansa y especialmente, cuando se pretende sobresalir. Por eso es que después de jugar yo me quedaba practicando en los campos con ‘Carita’ Barrera. Lo hacíamos tratando de encontrar el mejor método para anotar goles y dominar el balón con la cabeza. Tanto trabajo con la pelota es el secreto para destacar en el fútbol”.

¿Lo mejor del “Catarrito” sobre el terreno de juego?

“Cierto que la pierna derecha era mi fuerte, pero también dominaba y mi dribling no se quedaba atrás. La potencia de mi derecha era formidable. Yo metí muchos goles desde lejos así como de cerca. Cuando yo entraba en el área era seguro gol”.

¿Eso lo volvió temible?

“En gran medida sí. Uno a veces ve el miedo en el contrario, por ejemplo con los porteros cuando decían ‘!cuidado con el ‘Catarro’! o cuando los volantes gritaban ‘hay que marcar al ‘Catarro’”.

¿Qué ha sido el fútbol para Manuel Cuadra?

“Prácticamente mi vida. Por el fútbol perdí muchos años de estudios, me abstuve de ir a muchos bailes y de disfrutar gran cantidad de fiestas. Pero no me arrepiento, porque fui un ejemplo. Ahora llevo una vida tranquila”.

¿El mejor recuerdo?

“Jugar una vez en el Estadio Azteca de México, anotarle dos goles al equipo Irapuato y también dos goles por el Diriangén cuando vencimos 2-1 al Santa Cecilia, que estaba lleno de una constelación de estrellas”.

¿Cuál fue su impacto entre la afición?

“La gente me miró como una estrella. El público llegaba a los estadios para verme. Bueno, hasta hoy me siguen tomando en cuenta de la misma manera. A mí me enorgullece que un niño me detenga para pedirme un autógrafo”.

¿Se preparó profesionalmente?

“Me bachilleré en el Pedagógico de Diriamba, me gradué de Maestro en la Escuela Normal, estudié Educación Física y llegué hasta el tercer año en la carrera de administración de empresas en la UCA”.

¿Lo mejor que le ha dejado el deporte?

“Mi esposa, Mercedes Cuadra. Precisamente fue por el fútbol que la conocí y me casé con ella”.

¿Cómo mira Nicaragua en su regreso?

“Desde que entré noté un gran cambio. Lo que antes eran grandes extensiones de tierras desocupadas hoy predominan casas y mucho comercio. Pienso que el país marcha adelante”.

PERFIL

– Nombre: Manuel de Jesús Cuadra Serrano

– Edad: 54 años

– Ocupación: oficinista

– Hobby: el fútbol

– Personajes: Zinadine Zidane y Luis Figo

– Aspiraciones: volver a Nicaragua para ayudar a su deporte  

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