- Rosendo navegando en la satisfacción
Edgard Tijerino M.Enviado de LA PRENSA a [email protected]
¿Recuerdan a Rusell Crowe después matar al Tigre en la súper-película El Gladiador?.. A él se parecía Rosendo Álvarez en el camerino del Jai Alai, con el “cadáver” de Pitchinoi Siriwat todavía caliente sobre la tarima brava.
Se veía exuberante, como un león saciado, limpiándose las uñas.
“Ese soy yo… Siempre hacia delante, siempre agresivo, siempre golpeando, nunca dando tregua, buscando cómo noquear sin descuidar mi boxeo… Ofrecí una gran demostración, y claro que estoy satisfecho.”
¿Qué fue lo más complicado?
“Bueno, en los primeros asaltos, él estaba entero, pero mi objetivo fue quitarle movimiento… Eso era clave para hacer prevalecer mi golpeo… Como mi poder se conserva, no se desvanece, la segunda parte del combate sería de mi lado, como ocurrió.”
¿Factor clave?
“Minarlo… Esa fue la primera parte del trabajo. Lo planeamos y supe realizarlo.”
Esa zurda fue un problema serio en el inicio.
“Para poder golpearlo abajo tenía que abrirme por arriba. Ese es un riesgo que hay que tomar, pero cuando propuse que cambiáramos golpes, no le di chance de seguir y fue él quien soportó hasta que no aguantó.”
¿Te esforzaste buscando el nocaut?
“No… Busqué cómo presionar en todo instante, y si se presentaban oportunidades, aprovecharlas… Eso fue exactamente lo que hice.”
¿Tu próximo objetivo?
“Reunirme con Don King y pelear lo más seguido. Eso es lo que necesito.”
¿Y Finito?
“Es siempre una posibilidad de unificación. Sería bueno que nos volviéramos a enfrentar… Yo estoy listo.”
¿En 108 o en 112 libras?
“En 108 pienso seguir. No tengo problemas de peso.”
El artista sabe cuándo ha impresionado al público y al periodismo… Anoche, Rosendo se sintió en la cima de la montaña cambiando impresiones con el profeta Elías.