- Dueña de la casa quiso demolerla, pero personas del Movimiento Comunal lo impidieron
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/[email protected]
Enfrentamientos callejeros se escenificaron en pleno centro de la ciudad de Estelí, cuando la doctora Graciela González Molina, utilizando medio centenar de hombres, intentó la demolición de un edificio que actualmente ocupa el Movimiento Comunal y que se encuentra en litigio judicial.
La riña callejera dejó tres detenidos y varios lesionados, mientras que el local quedó nuevamente a manos de los dirigentes del Movimiento Comunal de Estelí, debido a que las autoridades judiciales aplazaron la devolución del inmueble.
En mayo pasado, el Juzgado de Distrito de lo Civil de Estelí emitió una sentencia judicial, confirmada por el Tribunal Regional de Apelaciones, que ordena la devolución a la señora González Molina, de la casa que ocupa el Movimiento Comunal.
A partir de entonces, el Juzgado de Distrito de lo Civil de Estelí ha programado en varias ocasiones la entrega del local, ubicado frente al Parque Central, pero los intentos de la devolución han fracasado por la presencia de pobladores que respaldan al Movimiento Comunal.
UNA JUEZ ORDENÓ DEVOLUCIÓN DEL INMUEBLE
Según la doctora Graciela González Molina, para ayer viernes la juez de lo Civil, Mercedes Jirón, ordenó la devolución del inmueble, el cual se haría efectivo con el auxilio de la Policía Nacional.
La señora González Molina contrató a 51 hombres para la demolición de la casa, lo que generó que dirigentes del Movimiento Comunal de los barrios se presentaran al lugar, y se generara una riña callejera entre los dos bandos.
La teniente Mireya Cruz, del Departamento de Relaciones Públicas de la Policía de Estelí, dijo que esta institución otorgaría auxilio a la Juez de Distrito de lo Civil hasta las 9:00 a.m., pero que la doctora González Molina se adelantó a la entrega del edificio, y con una fuerza de 50 hombres comenzó a demoler el mismo, provocando un enfrentamiento entre ambos grupos.
La propietaria de la casa en litigio manifestó que los dirigentes comunitarios fueron quienes promovieron la trifulca y contrataron a pandilleros para evitar la devolución del inmueble que está en manos del Movimiento Comunal desde 1979.