- Bush promete apoyo a reforma “sólida y sustentable”
Agencias
BUENOS AIRES.- Al menos dos manifestantes fueron heridos con balas de goma y siete policías sufrieron lesiones de distinta gravedad, en tanto las casas de dos altos dirigentes políticos fueron atacadas con bombas incendiarias el viernes, al estallar nuevas y violentas protestas callejeras en Argentina, informaron la prensa local y la Policía.
Las movilizaciones volvían a multiplicarse en Argentina, cuyo gobierno está tratando de amortiguar el impacto social de la devaluación de casi 30% que impuso el 6 de enero pasado y de la crisis financiera del sector estatal, que forzó a suspender y reprogramar los pagos de salarios a sus trabajadores.
Los heridos con balas de goma se registraron en la ciudad de Santiago del Estero (noroeste), mientras que los siete policías fueron lesionados en Río Cuarto (centro, provincia de Córdoba), pero también hubo movilizaciones, aunque sin incidentes, en Formosa (noreste), San Juan (oeste) y en la periferia sur de Buenos Aires.
En Río Cuarto, a 800 kilómetros de Buenos Aires, un grupo de manifestantes atacó con piedras y cócteles incendiarios molotov la casa del presidente del bloque de diputados nacionales del gobernante Partido Justicialista (PJ, peronismo), Humberto Roggero.
La casa del vicegobernador de Entre Ríos (noreste), Edelmiro Pauletti, fue atacada con dos bombas molotov la madrugada del viernes en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, a 400 kilómetros al norte, horas después de un cacerolazo convocado por jubilados provinciales.
PRESIDENTES CONVERSAN
El presidente George W. Bush habló por teléfono con su colega argentino Eduardo Duhalde el viernes, y prometió darle ayuda para superar la crisis financiera de la nación sudamericana una vez que haya adoptado un plan de reforma económica “sólido y sustentable”, según un vocero.
Bush aceptó apoyar a la Argentina al elaborar reformas a través del Fondo Monetario Internacional y otras instituciones, agregó el portavoz.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) a través de su subdirectora, reforzó ese mensaje de Bush.
La representante del FMI dijo que éste condicionará su próxima ayuda al gobierno argentino a su capacidad de crear un programa que sea verdaderamente sustentable y que le permita negociar, además, su deuda con los acreedores.
Anne Krueger, subdirectora del FMI, señaló que en la situación actual el Ejecutivo argentino tendrá que formular claramente un nuevo marco de política monetaria y restablecer con urgencia su sistema bancario.
“Requieren de una política fiscal austera y también tendrán que negociar con sus acreedores para llegar a alguna solución aceptable en las grandes dificultades que han tenido que enfrentar para pagar la deuda”, expresó Krueger.
El Fondo mantiene paralizado desde el 5 de diciembre su programa con Argentina por un total de 22,000 millones de dólares, de los que sólo quedan por desembolsar 9,000 millones.