Tito Rondón [email protected]
Esta columna se debiera llamar “Desde el Jai Alai”, pues allí fue la conferencia de prensa del grupo “Don King Productions” sobre la velada de hoy, y de hecho estaban jugando en el frontón los equipos azules y rojos (no, es que en Jai Alai o pelota vasca, los equipos o individuos siempre son azules y rojos).
La conferencia fue en el bar o “Lounge”, muy oscurito, muy alfombrado, con unas “alitas de pollo” deliciosas y tragos gratis, y con una media docena de televisores transmitiendo la acción desde la cancha, la que por otro lado se veía de lo mejor a través de grandes ventanales en el bar, así que lo de los televisores es pereza.
O sea que uno se podía divertir viendo a los “pelotaris” y olvidarse de lo que decían en la conferencia de prensa. Por suerte pusieron los tragos hasta después que terminó de hablar todo mundo.
Presentaron a Pitchinoi Siriwat y a Rosendo, quien recibió una gran ovación, ya que no solamente estaba con él Ana Francis, su esposa y manager (¿no nos pasa así a todos?), más los seconds y eso, sino que también tenía dos grupos de periodistas, los nicas de aquí y los nicas de allá (adivinen cuál es cual) de barra.
Por supuesto, a Siriwat en Estados Unidos ya le pusieron “Pichi” (escrito “Pitchi”, pero no se engañen, se pronuncia Pichi). No habla ni inglés ni español, así que casi es mudo.
Después del tailandés (antes se decía siamés, pero ahora hay demasiados gemelos en el mundo, así que lo cambiaron) habló Rosendo. Muy educado, muy caballero.
De hecho, por unos momentos se corrió el grave peligro de que el boxeo se convirtiera en algo de caballeros, o peor aún, en algún deporte, pero por suerte los otros estelaristas entraron al rescate.
Empezó el colombiano Ener Julio, diciendo que él solamente “había prestado el título por seis meses”. El Yambito Gamboa, que estaba cerca, dio un salto; imagino que debe haber pensado: “Así que prestan títulos. ¿Dónde?”
Digo que imagino que debe haber pensado eso, ya que no quise mirarle el cerebro con mucha concentración por el peligro de una cortada o algo.
Contestó el estadounidense DeMarcus “Chop Chop”; Corley con algunas pesadeces graciosas, y el colombiano no se quedó atrás.
Julio recibió una gran ovación, pues no quiso dejarse de Rosendo. Como había mucho menos periodistas colombianos que nicas, los ayudantes se encargaron de aplaudir el triple para que sonara igual.
Brillaron por su ausencia los periodistas de “El Nuevo Herald”, “El Diario de las Américas” y “The Miami Herald”, y el maestro de ceremonias se equivocó al pronunciar el nombre de Léster Avilés. Supongo que eso es mala noticia en lo que se refiere a la cobertura local.
Total, para eso están los cables de noticias.