- Conocido popularmente como “Peché”, aprendió a tallar el oro desde pequeño y se convirtió en uno de los mejores orfebres, pero también se dedicó a la música, su verdadera pasión, que desde siempre “me inspiraba, y el alma se me salía en cada nota ejecutada”, según dijo
Pedro J. Vindell MatusCORRESPONSAL/ [email protected]
La historia y pasión de Pedro José Saballos Ortega, popularmente conocido como “Peché”, está entre la orfebrería y la música. Como joyero ha sido uno de los mejores en la ciudad de Granada, pero la música realmente le enciende el alma, según cuenta.
A los 71 años, casi cumplidos, este granadino tiene mucho que contar, pero prefiere extenderse en la música. Los primeros pasos los dio con el maestro Saturnino “Chimino” Castillo, quien organizó la Banda del Colegio Salesiano y después la Banda Municipal, en las que se destacó en la solfa y la corchea.
Recuerda que inició en los platillos, continuó con el trombón, el bajo, y finalmente con lo que más le gustaba: el pito o la trompeta. “Me inspiraba y el alma se me salía en cada nota ejecutada”, contó.
El tiempo y la experiencia hicieron de “Peché” un profesional en la música, formó parte de la Orquesta Star y tocó junto a grandes músicos de la época como don Patricio Ortega y Paco Saldaña, así como en The Caribbeans Band’s —conjunto exclusivo de algunos night clubs en Managua—, Poder Latino en Granada, y hasta en los programas televisivos de Miguel Sobenes. También amenizó fiestas en distintos puntos del país con los llamados chicheros.
AQUELLOS TIEMPOS
Si de música se trata, hay mucho que añorar, según “Peché”. Recuerda que con la Banda Municipal ejecutaban valses de José de la Cruz Mena, pasosdobles españoles y canciones populares, en el Parque Somoza, ahora Sandino o Parque de los Generales (1941-42), donde a las cuatro de la tarde y a las ocho de la noche las familias llegaban a escuchar música con deleite. “Era un ambiente distinto. Hoy no se puede caminar por esos lugares”, comentó.
Entre sus más preciados recuerdos cuentan los boleros de antaño y los repertorios que tocó con las distintas orquestas, así como el haber participado en un mano a mano entre Pérez Prado y “Los Astronautas Rítmicos” de Masaya, en la Cuesta Country Club en Managua.
Cuenta que en aquella época, los músicos llegaron a ganar desde un córdoba con 50 centavos por concierto, hasta dos córdobas, luego los salarios pasaron a 10, 20 y 70 córdobas por la hora amenizada, dependiendo del instrumento que ejecutaran.
MAESTRO DE MÚSICOS POPULARES
En 1990, cuando se fundó la Asociación de Promotores de la Cultura de Nicaragua, “Peché” decidió compartir y transmitir sus conocimientos con algunos músicos populares a quienes enseñó solfeo; entre ellos, Pedro Pablo Martínez Téllez (“El Guadalupano”); don Alfredo Quintero, de Estelí; Alfredo Rivera, de El Sauce, León; y Julio Larios, de San Juan del Sur. A todos ellos y otros músicos, instruyó con dedicación y amor en el Instituto Nacional de Capacitación en la Casa de la Cultura “Ricardo Morales Avilés” en Diriamba, dijo.
TALLANDO EL ORO
Pedro José Saballos Ortega, conocido como “Peché”, fue uno de los mejores orfebres, pues a sus escasos diez años sus padres lo mandaron a aprender el oficio de joyero, cuando ya lo habían enviado a aprender la zapatería y descubrieron que los zapatos no era lo que al niño le llamaba la atención. “No me gustó”, dijo.
“El maestro José Santos Tijerino me enseñó el manejo de la orfebrería completa, la filigrana, el esmalte y la montadura”, dijo. Fue joyero fino, responsable, honesto y disciplinado.
Hijo del granadino Manuel Salvador Saballos Moraga, y de la chontaleña María Sebastiana Ortega Calero, “Peché” es un personaje muy querido en la Gran Sultana. Es un hombre sencillo, siempre alegre, sonriente, y respetuoso.