La construcción de enramadas de palmas de coco y varas es el preludio de las fiestas patronales.

En Nandasmo, fervor y tradición por Jesús de la Buena Muerte

El pueblo de Nandasmo, nombre chorotega que significa “Cerca del arroyo”, celebra hoy el día central de sus fiestas patronales que inician el 13 de enero y culminan el próximo lunes 21 Clarissa Altamirano yLeopoldo López AriasCORRESPONSALES/[email protected] Con gran fervor religioso, los pobladores de Nandasmo, municipio de Masaya, celebran hoy viernes, el día central de […]

  • El pueblo de Nandasmo, nombre chorotega que significa “Cerca del arroyo”, celebra hoy el día
    central de sus fiestas patronales que inician el 13 de enero y culminan el próximo lunes 21

Clarissa Altamirano yLeopoldo López AriasCORRESPONSALES/[email protected]

Con gran fervor religioso, los pobladores de Nandasmo, municipio de Masaya, celebran hoy viernes, el día central de las fiestas en honor a su santo patrono, Jesús de la Buena Muerte.

Después de la Santa Misa, celebrada en la Iglesia San Pedro, el santo patrono saldrá en procesión a las diez de la mañana para recorrer la población. Por la tarde habrá corridas de toro y una fiesta bailable por la noche.

Las fiestas de este pueblo inician con la celebración del Dulce Nombre de Jesús, el 13 y 14 de enero, continúan con la de su santo patrono el 17 y 18 de enero, y el 21 de enero culminan las actividades con la festividad en honor al Divino Rostro o Santa Faz.

Una imagen pequeña de Jesús de la Buena Muerte pasa todo el año en casa de la mayordoma, que este año fue la señora Guadalupe López, al acercarse la próxima fiesta entrega la imagen al siguiente mayordomo, y de no haber es adoptada por la familia, ya que la tradición así lo manda, explicó López, quien lleva dos años en la mayordomía.

Durante las celebraciones, la imagen pequeña hace un recorrido por varias enramadas y procesiones, mientras tanto, una imagen más grande se mantiene en el templo San Pedro, de donde no sale.

Todas estas fiestas religiosas en honor a Jesús, conservan las tradiciones de sus ancestros con reparticiones de rosquillas, chicha, chilate, nacatamales, masa de cazuela y de postre los buñuelos, comidas que los mayordomos de las imágenes, reparten a la concurrencia.

El profesor Iván Méndez, cuyos familiares tienen la mayordomía del Divino Rostro, dijo que algunas tradiciones de sus antepasados se han perdido, como la de la barrera, la cual era construida con varas y bejucos con ayuda de todo el pueblo que luego concurría a divertirse en las corridas de toros.

“La fiesta la hacía el pueblo, mediante un comité que salía de casa en casa a pedir la cooperación para las festividades patronales”, recordó.

Para el profesor Félix Esteban Carranza Gutiérrez, quien recopila la historia del pueblo de Nandasmo, lo más atractivo de las fiestas patronales comienza con la celebración del Dulce Nombre de Jesús.

Indicó que el apóstol San Pedro fue el primer santo patrono del pueblo de Nandasmo, el que en 1725 fue bautizado como Villa San Pedro por los españoles, quienes trajeron la imagen, siendo una de las reliquias más valiosas que todavía se conservan en la iglesia católica de este lugar.

Según la historia, a los pobladores de entonces, no les agradó el nombre de “Villa San Pedro” y volvieron a llamarlo Nandasmo. Un siglo después, eligieron como su Santo Patrono a Jesús de la Buena Muerte. Sin embargo, la iglesia se quedó con el nombre del apóstol San Pedro.

ORIGEN DE LOS FESTEJOS

Las fiestas patronales de Nandasmo se celebran desde 1800, con la llegada de 180 familias españolas que se radicaron en la ciudad de Masatepe y trajeron tres imágenes destinadas a ambos lugares, dijo el profesor Félix Esteban Carranza Gutiérrez.

Ellos trajeron a la Santísima Trinidad, el Divino Rostro y Jesús, que los nativos bautizaron como Jesús de la Buena Muerte, quizás porque libró al pueblo de la peste del cólera, explicó.

En esa época, la gente había enviado las tres imágenes a Nandasmo, “al estar muriéndose de la enfermedad, clamaron a Jesús y decidieron llevárselas de nuevo, pero al pasar por un lugar que los nativos llamaban “La Puerta de Golpe”, las dos imágenes se pusieron pesadas, y los cargadores no pudieron avanzar con ellas, por lo que optaron por regresarlas”, afirmó.

Con respecto a las fechas en que se realizan estas celebraciones, el historiador indicó que podría ser porque en esos días se calmó la enfermedad.  

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