General Daniel López, jefe del Estado Mayor del Ejército hondureño.

Ejército hondureño pide Servicio Militar

“En caso de necesidad del país”, dicen los militares AFP TEGUCIGALPA.- Las Fuerzas Armadas de Honduras anunciaron este martes que han gestionado ante el nuevo presidente, Ricardo Maduro, que asumirá el próximo 27 de enero, el restablecimiento de un Servicio Militar Obligatorio en caso “de necesidad del país”. Se ha sugerido a Maduro aprobar una […]

  • “En caso de necesidad del país”, dicen los militares

AFP

TEGUCIGALPA.- Las Fuerzas Armadas de Honduras anunciaron este martes que han gestionado ante el nuevo presidente, Ricardo Maduro, que asumirá el próximo 27 de enero, el restablecimiento de un Servicio Militar Obligatorio en caso “de necesidad del país”.

Se ha sugerido a Maduro aprobar una ley en la cual el servicio militar, “si se requiere por necesidad de nuestro país, por aspectos de seguridad nacional, ya sea externa o interna, se pueda volver obligatorio”, precisó en rueda de prensa el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Daniel López.

El anuncio provocó reacciones de diferentes sectores del país, que están en contra del sistema de reclutamiento obligatorio.

“No podemos volver atrás, cuando los jóvenes salían de los colegios y eran llevados como animales para los batallones; eso no lo podemos permitir y vamos a iniciar una lucha en contra de esto”, advirtió el presidente del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (COPEMH), Eulogio Chávez.

El Servicio Militar Obligatorio fue abolido el 6 de abril de 1995, ante protestas de la población por los métodos violentos que utilizaban los militares para reclutar a los jóvenes y obligarlos a cumplir los dos años de servicio, del que sólo se salvaban los hijos de las familias adineradas.

En 1999, dirigentes del Partido Nacional propusieron retornar al Servicio Militar Obligatorio para llevar a los batallones, por la fuerza, a miles de pandilleros que siembran el terror, sobre todo en áreas marginales de las principales ciudades, pero la propuesta fue rechazada por la población.

La eliminación de los reclutamientos forzados fue aprobada durante el Gobierno liberal del ex presidente Carlos Roberto Reina (1994-98), quien también aprobó otras medidas para reducir la influencia política de los militares.

El actual presidente, Carlos Flores, disminuyó aún más la influencia de los militares en el gobierno civil, eliminando el cargo de Comandante en Jefe y que les daba autonomía respecto del poder civil desde 1957.

Al eliminarse el cargo de Comandante en Jefe, las Fuerzas Armadas —que tienen unos 10.000 hombres— pasaron a obedecer al Ministro de Defensa y, por consecuencia, al Presidente.  

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