- Negociaciones se reanudan hoy
AFP
BOGOTÁ.- La guerrilla de las FARC lanzó ataques a varios poblados, destruyó torres de electricidad y bloqueó carreteras, mientras 39 rebeldes se fugaron de una cárcel, en una escalada de violencia que dejó cuatro muertos la noche del lunes al martes, desatada tras el logro de un acuerdo que salvó el proceso de paz, informaron fuentes militares y policiales.
Tres guerrilleros murieron durante un ataque al municipio de Algéciras, departamento de Huila (sur), donde detonaron dos cargas de dinamita la noche del lunes frente al puesto de Policía, de acuerdo con el comandante de la IX Brigada del Ejército, Gilberto Rocha.
Los rebeldes “intentaron cumplir con algunos objetivos de hostigamiento y causar angustia en la población civil”, declaró a la prensa Rocha, quien señaló que varias viviendas también fueron destruidas en Algéciras, en las cercanías de la zona desmilitarizada, bajo control de los rebeldes.
En Ibagué, departamento de Tolima (centro-sur), un total de 39 guerrilleros se fugaron la noche del lunes de la cárcel de Picaleña, tras abrir un boquete y enfrentar a los guardianes, uno de los cuales murió, de acuerdo con los informes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC).
“La noche del lunes se produjo un ataque por parte de guerrilleros y fue asesinado un guardián, y con los explosivos lograron perforar dos muros, el externo y el interno, y se fugaron”, precisó el director del INPEC, general Víctor Manuel Páez.
El general Páez comentó que el ataque fue organizado por las FARC desde el exterior y el interior de la penitenciaría, y que el Ejército y la Policía realizaban intensos operativos para capturar a los prófugos.
Unos 50 hombres de las FARC irrumpieron en el municipio de Puente Quetame, a 90 km de Bogotá, y atacaron el comando de Policía, la alcaldía y el juzgado, durante las cuatro horas que permanecieron en la localidad, según los informes militares.
El ataque fue repelido por las fuerzas militares, con el apoyo de un avión, de acuerdo con el reporte militar, que no precisa si se registraron muertes.
En el municipio de Restrepo, en el departamento de Meta (centro-este), dos torres de electricidad fueron dinamitadas la madrugada del martes por supuestos miembros de las FARC, según fuentes militares.
La ofensiva de la guerrilla se registra luego de que llegó a un acuerdo con el gobierno el lunes, con la mediación de los diez países facilitadores del proceso de paz y el enviado especial de las Naciones Unidas, James Lemoyne.
Las FARC aceptaron que el gobierno mantuviera el control militar en torno a la zona de distensión, cuya vigencia expira el 20 de enero, y discutir de inmediato el cese al fuego, para seguir negociaciones con el gobierno, que se iniciarán este miércoles.
Las fuerzas militares colombianas mantienen su despliegue en torno a la zona de despeje de 42.000 km2, indicó el martes un alto mando militar en esta ciudad (sur de Colombia), desde donde se hubiese lanzado el grueso de la operación de recuperación de esa zona, cancelada por el gobierno el lunes tras la reactivación del proceso de paz con las FARC.