- Mañana jueves inician las festividades diriambinas. Una fiesta popular impregnada de fe, con un atractivo cultural que atrapa al visitante. Sus bailes autóctonos engalanan las calles con el colorido de sus trajes, los viejos seguidores del santo lo acompañan en las caminatas y escenifican una espectacular tradición de siglos.
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/ [email protected]
La festividad en honor a San Sebastián da inicio mañana jueves 17 de enero con la repartición de rosquillas, café y chicha por la mañana. Al mediodía los infaltables nacatamales, la cajeta negra, el picadillo, buñuelos y la famosa gallina con verduras serán ofrecidos por el mayordomo hasta culminar su promesa el 20 de enero, fecha relevante de esta fiesta.
Este año, los fieles acompañarán la celebración, aún con las dificultades económicas, para mantener viva la fama que ha ganado Diriamba a lo largo del tiempo por su hospitalidad, la abundancia de comida, las ramadas, los juegos de pólvora, sus bailes tradicionales y las fiestas bailables por la noche, totalmente gratis.
CUATRO DÍAS DE COMIDA
Los preparativos del “Primer Día” serán para unas 20 mil personas, dijo Maritza de Reyes, madre del joven mayordomo, Ismael Reyes, quien señaló que aunque su familia es de Managua tienen mucha fe en el santo, por lo que una vez más se hicieron cargo de su fiesta en los primeros cuatro días.
Consideró que este año los gastos oscilan por los 15 mil dólares. Hasta ahora hay nueve cerdos, cuatro reses y 200 gallinas listas para la comilona, la que se efectuará del reloj tres cuadras al oeste y siete cuadras al sur en la finca de “Nacho” Parrales.
FIN DE SEMANA FESTIVO
El sábado 19 los santos vecinos (Santiago de Jinotepe y San Marcos de la ciudad del mismo nombre) se toparán con San Sebastián frente a la ermita del municipio de Dolores, hecho histórico y muy significativo que por infinitas décadas ha realizado el pueblo devoto. En la víspera del 20 habrá juegos de pólvora y cerca de la medianoche se realizará el saludo al santo con una serenata al son de mariachis.
El domingo 20, luego de la santa misa, miles de promesantes acompañarán al santo en la solemne procesión, quizá la más colorida y original del país por los bailes bellamente ataviados que escenifican un espectáculo bien montado en las calles de la ciudad, ante los ojos de turistas y lugareños.
SACRIFICIO Y FE
El padre Gustavo Zúniga, párroco de la Basílica Menor de San Sebastián, refirió que las manifestaciones de fe al santo se aprecian en muchos sacrificios y citó que el 20 de enero, después de la misa dos o tres fieles desafían la altura del templo, para poner un traje nuevo y cintas de colores a la imagen del santo, la que previamente es retocada cada año por un promesante, pese a que está sobre la cúpula de la basílica.
Señaló que esta acción ha sido rechazada por él y prohibida en otras ocasiones porque los fieles ponen en riesgo su vida. Sin embargo, esta disposición no ha sido acatada por los promesantes, tras argumentar que es parte del sacrificio y el amor que profesan a la imagen, indicó el párroco.
VIEJOS AMIGOS SE PREPARAN
La fiesta de Diriamba simboliza la amistad y la solidaridad entre los pobladores vecinos, la presencia de sus santos patronos representa esta cualidad en la celebración de sus festividades populares, cuyas imágenes con mucha anticipación se preparan para asistir.
William González, prioste mayor de San Marcos, ha dedicado ocho de sus 29 años al patrón de la ciudad sanmarqueña y explicó que el cabildo de esta imagen es de 15 personas, todos jóvenes entre las edades de 18 y 30 años.
“Aquí todos andamos por fe a Dios y a San Marcos, por eso le servimos todo el año”, dijo González.
Aseguró que la fe a los tres santos amigos es muy fuerte en los tres cabildos por la hermandad de las tres ciudades y la cercanía de su gente.