El Cenidh criticó a los militares en la zona del Triángulo Minero, en su informe anual sobre derechos humanos.

Ejército rechaza informe del Cenidh sobre derechos humanos

Vilma Núñez considera que muerte de jefes del Fuac fue ejecución sumaria Ary Neil Pantoja [email protected] Una “ejecución sumaria” fue la que realizaron fuerzas conjuntas del Ejército de Nicaragua y de la Policía Nacional, en contra de los jefes de la banda armada, remanente del Frente Unido Andrés Castro (FUAC), mediante la “Operación Caballo de […]

  • Vilma Núñez considera que muerte de jefes del Fuac fue ejecución sumaria

Ary Neil Pantoja [email protected]

Una “ejecución sumaria” fue la que realizaron fuerzas conjuntas del Ejército de Nicaragua y de la Policía Nacional, en contra de los jefes de la banda armada, remanente del Frente Unido Andrés Castro (FUAC), mediante la “Operación Caballo de Troya”, según el informe anual correspondiente al 2001 sobre el estado de los derechos humanos del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, (Cenidh).

Para la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez de Escorcia, la muerte (en el operativo) de José Luis Marenco conocido como“Laureano Mairena”, y Carlos Noel Lagos alias “Amaru Falcón”, principales jefes del FUAC, no fue más que una “ejecución sumaria” y eso, dijo Núñez, es considerado una violación a los derechos humanos “según lo establece el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU)”, expresó.

No obstante, el coronel Ramón Arnesto Soza, vocero del Ejército rechazó los señalamientos de Núñez argumentando que, cuando el Cenidh elabora sus informes, “generalmente no están basados en información confiable, sino en cuechos”, señaló el jefe militar.

EJÉRCITO: “NO HAY NADA OCULTO”

Soza desestimó las declaraciones de Núñez, precisando que la “Operación Caballo de Troya” fue un trabajo de inteligencia que llevó meses de planificación. “Es difícil cuestionar las declaraciones de la doctora Núñez. El Ejército presentó un informe completo a los medios de comunicación de cómo se ejecutó la operación, así que no hay nada oculto en ello”, señaló el coronel Soza.

Núñez insistió en su señalamiento y dijo que “una cosa es que se haya entablado un enfrentamiento armado y, producto de esa acción, resulten muertos los miembros de una banda; y otra es lo que hizo el Ejército y la Policía al planificar minuciosamente por orden de un gobierno, una acción que termina en la ejecución de varias personas”, señaló.

Agregó que la Convención de Derechos Humanos de la ONU establece que la ejecución sumaria es “la privación de la vida como resultado de un homicidio ordenado por un gobierno o autoridad legalmente constituida”. En ese sentido, Núñez expresó que eso fue la “Operación Caballo de Troya”, por cuanto había una orden del entonces presidente Arnoldo Alemán, de aniquilar a esas bandas antes del cuatro de noviembre (2001).

BANDAS ARMADAS: «EL PEOR FLAGELO”

El informe del Cenidh señala que el “peor flagelo” en las zonas rurales, fue el accionar de las bandas armadas, principalmente en el llamado Triángulo Minero, que corresponde a los municipios de Siuna, Bonanza y Rosita. En este sector el Cenidh identificó una banda armada (la del FUAC) y tres paramilitares.

La doctora Núñez enfatizó en que la situación de las bandas armadas en el campo “es un problema aún no resuelto”. Las tres bandas paramilitares identificadas por el Cenidh y que todavía operan son las encabezadas por Secundino González alias “Jilguero”, Ezequiel Medrano conocido como “Mochila”, y Cristóbal Martínez, ex miembro del FUAC.

Mientras que otros miembros del FUAC aún continúan en armas, entre ellos Pilar Lira “Tyson” y, al finalizar el 2001, se reportó la muerte de otro ex jefe de esa banda conocido como Domingo Quintero García “Tinieblas”.

La presidenta del Cenidh dijo que solicitarán una investigación para determinar el destino del campesino Efraín Pravia, de 18 años, quien supuestamente se encuentra desaparecido desde el día de la operación Caballo de Troya. Según el informe, Pravia habría sido reclutado por el Ejército para contactar al FUAC y facilitar el operativo. El coronel Ramón Arnesto Soza negó la versión y señaló que Pravia nunca ha sido agente del Ejército.

MUCHAS VICTIMAS

Según el informe del Cenidh, 20 civiles murieron producto del accionar de las bandas armadas en el campo, además de dos soldados del Ejército de Nicaragua y un miembro de la Policía Nacional identificado como el capitán Juan Torres, quien precisamente murió en una emboscada ejecutada por miembros del FUAC.

En esa misma acción resultaron lesionados y heridos 13 policías más, entre ellos el subcomisionado David Jarquín, jefe de la Policía de Siuna. Mientras que en una segunda emboscada resultaron heridos tres policías más, entre los que se cuenta al capitán Francisco Orozco, jefe de la Policía de Bonanza. Ambas acciones tuvieron lugar el 23 y el 26 de junio del 2001, respectivamente.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí