- Por Internet 22 centroamericanos perfeccionaron sus conocimientos para elaborar sustitutos de piernas
Amalia Morales [email protected]
Cambiar la prótesis de su pierna izquierda es la intención de Miguel Gutiérrez al probarse el aparato que recién fabricó el técnico Luis Martínez, quien con 14 años en el oficio se preocupa en perfeccionar la forma de hacer prótesis por debajo de la rodilla (transtibial), como la que se mide Gutiérrez.
Martínez, que ha sido protesista sin título, acaba de terminar un curso por Internet que le impartieron expertos del Centro Internacional de Rehabilitación, CIR, con sede en Chicago.
En el curso participaron 23 protesistas de Centroamérica, y ésta es la primera vez en la región, que el CIR promueve un programa de este tipo.
Héctor Casanova, director del programa de rehabilitación del CIR, dijo que se trata de una experiencia piloto que surge por la enorme necesidad de prótesis transtibiales en la región.
MUCHOS EN LA REGIÓN
Como consecuencia de los conflictos bélicos y del uso de minas antipersonales, se prevé que en países como El Salvador, Guatemala y Nicaragua hay entre 12,000 y 15,000 personas con amputaciones.
Se estima, además, que el 70 por ciento de las amputaciones son por debajo de la rodilla.
Gutiérrez, que no es lisiado de guerra, sino de un accidente, es un ejemplo. Su pierna izquierda termina a escasos centímetros de la rodilla. La prótesis que ahora usa le causa molestias en el muñón, por eso quiere cambiarla.
Y los técnicos se preocupan por hacer una prótesis mejor.
Saúl Castrillo, técnico de La Trinidad, Estelí, dijo que con este curso ha mejorado sus técnicas de medidas.
Castrillo no actualizaba sus conocimientos desde principios de los noventa, cuando comenzó a trabajar en ello.
Martínez valora que aprendió la teoría científica, los nombres y apellidos de lo que hace desde más de 10 años.
Michael Quigley, experto del CIR, dijo que los estudiantes nicaragüenses son muy buenos en lo que hacen, pero no tenían la base científica que ahora tienen, la cual les permitirá avanzar a otros niveles en el diseño de prótesis. Incluso podrán consultar bibliografía especializada.
Casanova y Quigley, quienes vinieron a evaluar el programa, consideran satisfactorios los resultados del mismo.
Al programa ingresaron 23 personas de las que concluyeron 22, de ellas 8 son nicaragüenses.
Gutiérrez, después de probarse la prótesis que como fruto del curso hizo Martínez, dijo que le parece mucho más cómoda, pues no le provoca molestias en su muñón.