Lo que esperamos del nuevo gobierno

Mauricio Mendieta H.

Lo que todos queremos y esperamos del nuevo gobierno del ingeniero Enrique Bolaños, y queriendo de alguna manera interpretar el sentido y resultado de esa ejemplar y masiva participación ciudadana en las pasadas elecciones del 4 de noviembre, en las que el 94.4 por ciento de la población manifestó con su voto lo que quizá con palabras no hubiera sido posible expresarlo de forma tan elocuente, resulta casi en una carta al Niño Dios, que cuando niños la hacíamos con tanta fe, ilusión y esperanza, que lo que habíamos pedido se nos daría, que de no ser así resultaba desesperanzador y altamente frustrante.

Queremos ver un gobierno que se conduzca con total y absoluta transparencia, tanto en su gestión como en la conducta de sus diferentes funcionarios. Que una de sus primeras iniciativas de proyecto de ley ante la Asamblea Nacional sea la de tipificar y castigar el delito de corrupción por enriquecimiento ilícito, y que el mismo no prescriba nunca. Al funcionario corrupto no hay que demostrarle nada, él es quien tiene que demostrar cómo adquirió sus bienes, ya sean inmuebles, dinero en efectivo o cualquier otro tipo de propiedad.

Don Enrique, sería muy oportuno, si hoy 10 de enero en su discurso de toma de posesión dé a conocer al pueblo que lo eligió Presidente de la República, algunos proyectos de ley de relevancia e importancia, tanto para la institucionalización de la democracia, como para la salud moral del país, y uno de ellos debería ser el mencionado anteriormente.

Queremos ver un gobierno que avance en la institucionalización y fortalecimiento de la democracia a todos los niveles. La institucionalización de la democracia va desde la despartidización de los diferentes poderes del Estado, hasta el saneamiento del corrupto sistema judicial.

Queremos ver un gobierno que revierta la mayor parte de sus recursos en salud y educación. Así como la educación sigue siendo la base del desarrollo, la salud es también fundamental para conservar un pueblo sano y productivo.

Queremos que se impulse un programa permanente de alfabetización para acabar de una vez por todas con el analfabetismo. Elevando el nivel educativo de los trabajadores y de los ciudadanos en general aumentamos la productividad y la competitividad.

Es absolutamente necesario realizar una revisión profunda del sistema de salud, creando y desarrollando un sistema sustentado en un nuevo modelo, humanizándolo y brindando una mejor calidad en la atención a todos los nicaragüenses, asegurados y no asegurados.

Queremos que los servicios básicos de agua potable, electrificación y telefonía beneficien a una mayor cantidad de población, ya que junto con la creación de puestos de trabajo permanentes constituyen la forma efectiva de combatir la pobreza, y de esta manera elevar el nivel y calidad de vida de más de la mitad de nuestros conciudadanos, que son los que viven en ese estado socioeconómico lamentable.

Para hacer realidad todas estas aspiraciones y otras que pudiera tener nuestro pueblo, debemos participar activamente y ayudar al nuevo gobierno todos los nicaragüenses, unos desde sus puestos de responsabilidad en el gobierno y otros desde afuera generando ideas, creando empleos, e invirtiendo en proyectos de desarrollo para el país, y señalando tanto errores como aciertos en la administración de la cosa pública.

Una vez más se nos presenta una gran oportunidad para hacer de este país lo que todos hemos anhelado, no matemos la esperanza de este noble, valeroso y heroico pueblo, que ha venido transitando por diferentes y hasta dramáticos senderos, pero que con una firme y paciente convicción ha venido esperando y viendo pasar oportunidades desaprovechadas de una Nicaragua mejor para todos.

El autor es médico.  

Editorial
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