- El pacto libero-sandinista fue considerado por el Cenidh como el peor daño causado a los nicaragüenses
Ary Neil Pantoja [email protected]
La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez de Escorcia, valoró que el respeto a los derechos elementales de los nicaragüenses sufrió un retroceso durante el gobierno de Arnoldo Alemán, respecto a los logros obtenidos durante la administración de la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro.
La valoración la hizo Núñez durante la presentación del informe anual sobre el estado de los Derechos Humanos en Nicaragua en el año 2001, que coincide con la finalización de la “era Alemán” y el inicio del nuevo gobierno que encabeza Enrique Bolaños Geyer, quien mañana toma posesión de su cargo como Presidente de la República.
Núñez agregó que el principal hecho que permitió mayor violación a los Derechos humanos en el 2001 fue el “pacto político” firmado entre el Frente Sandinista (FSLN) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), encabezados por Daniel Ortega y Arnoldo Alemán respectivamente. A juicio de Núñez “el pacto” se tradujo en una politización o partidarización de las instituciones estatales.
CSJ LA MÁS AFECTADA
Según la presidenta del Cenidh, el “pacto” afectó mayoritariamente la institucionalidad del Poder Judicial, “lo que se tradujo en la violación de los Derechos Humanos de los ciudadanos que enfrentaban procesos judiciales, así como de los que interpusieron acusaciones en las distintas instancias de este poder del Estado”, señaló Núñez.
Núñez dijo que la politización de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) facilitó la impunidad de todos los funcionarios del gobierno saliente y de otros actores políticos que enfrentaron procesos judiciales. Mencionó casos como el de Zoilamérica Narváez en contra de Daniel Ortega; el de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel); los “checazos” de Byron Jerez; la quiebra de bancos en las que se vieron involucrados funcionarios gubernamentales, y el del asesinato del campesino Pablo Leal a manos de Alejandro Carrión, todos ellos contenidos en el informe presentado por el Cenidh.
La doctora Núñez criticó también el “secuestro” del Consejo Supremo Electoral (CSE) por parte del FSLN y el PLC que, mediante el pacto, impidieron la participación de varios ciudadanos y agrupaciones políticas en los procesos electorales municipales y presidenciales del 2000 y del 2001 respectivamente.
RETO DE BOLAÑOS RESTITUIR DERECHOS
Para la presidenta del Cenidh, el mayor reto para el presidente Enrique Bolaños —además de cumplir con sus promesas de campaña y terminar con la corrupción— será restituir la institucionalidad y, sobre todo, rescatar el respeto a los Derechos Humanos de los nicaragüenses “máxime cuando su triunfo electoral fue con una enorme mayoría de los votantes”, enfatizó.
La doctora Vilma Núñez también mostró su preocupación por el marcado interés del presidente saliente, Arnoldo Alemán, en reformar o crear nuevas leyes que restrinjan la libertad de expresión y callar a los medios de comunicación. Llamó la atención sobre el atropello y el maltrato físico al que fueron sometidos los periodistas que daban cobertura a las actividades del mandatario nicaragüense.
El presidente Bolaños, dijo Núñez, deberá evitar que esas acciones se repitan durante su gobierno. Al igual que Bolaños, Núñez abogó por una despartidarización de las instituciones para evitar la violación a los derechos elementales de los ciudadanos.