- Sólo terremoto podría amenazarla, aunque la
posibilidad es muy remota
Consuelo Sandoval [email protected]
La segunda jefa de la Policía Nacional, Ana Julia Guido, descartó ayer la existencia de señales o indicios que indiquen posibles atentados o disturbios durante el acto de toma de posesión del Presidente electo Enrique Bolaños, previsto a realizarse el próximo diez de diciembre en el Estadio Nacional.
“La Policía está preparada cien por ciento”, aseguró Guido, luego de supervisar las prácticas de los 2,500 efectivos policiales que ejecutarán el plan de seguridad, traslado o movilización de los invitados especiales.
Explicó que el ejercicio de los efectivos, realizado ayer, tenía el propósito de que estén claros de la misión específica que asumirán el día de la toma de posesión.
Reafirmó que esperan la concentración de 15,000 personas, entre jefes de Estado, jefes de delegaciones, invitados del gobernante Partido Liberal Constitucionalista (PLC), y del gabinete entrante y saliente. El monto del plan de seguridad policial asciende a 800 mil córdobas, dijo.
Informó que debido a las limitaciones de parqueo que enfrenta el estadio, solamente los jefes de Estado y jefes de delegaciones llegarán en sus vehículos. En cambio, las representaciones nacionales que acudan desde el interior del país, dejarán sus vehículos en estacionamientos alternativos y posteriormente serán trasladados en vehículos que servirán de “transfer”.
Indicó que cuentan con un plan de evacuación, elaborado conjuntamente con defensa civil del Ejército y la Dirección de Bomberos; el cual contempla la salida ordenada de jefes de Estado, Presidente electo, personalidades nacionales y extranjeras y resto de invitados.
Destacó que el sistema de seguridad también será ejecutado en el Aeropuerto, durante el recibimiento de las delegaciones, hoteles, Presidencia de la República, Cancillería, Teatro Nacional y el Centro de Convenciones.
Por su parte, el subdirector de bomberos, comandante Miguel Alemán, recomendó que no se permitirá fumar a los invitados en la tarima principal para evitar cualquier siniestro.