Cientos de pasajeros de Sansa invadieron ayer el Aeropuerto Internacional con la esperanza de lograr un cupo en el avión de esta aerolínea que no voló viernes ni sábado.

Multitud varada por Sansa

Ayer por la tarde salió el primer vuelo de la aerolínea que no volaba desde el jueves Los pasajeros varados prácticamente inundaron la sala de espera del aeropuerto Gabriela Roa Romero [email protected] En el Aeropuerto Internacional cientos de pasajeros se encontraban molestos, preocupados y agotados, recostados sobre sus maletas. La esperanza era lograr abordar el […]

  • Ayer por la tarde salió el primer vuelo de la aerolínea que no volaba desde el jueves
  • Los pasajeros varados prácticamente inundaron la sala de espera del aeropuerto

Gabriela Roa Romero [email protected]

En el Aeropuerto Internacional cientos de pasajeros se encontraban molestos, preocupados y agotados, recostados sobre sus maletas. La esperanza era lograr abordar el avión Boeing 737 de Sansa que hasta ayer volvió a tocar suelo nicaragüense.

Entre la multitud que invadió ayer las instalaciones del Aeropuerto se encontraban pasajeros que debían haber viajado con destino a Miami desde el viernes cuatro de enero, otros el sábado cinco, sin contar a los que tenían reservaciones para ayer domingo.

Muchos pasajeros perdieron la paciencia y se mostraron sumamente enojados, porque recordaron que con varios días de anticipación confirmaron sus reservaciones que luego se las cancelaron sin dar explicaciones.

Muchos de los usuarios venían del interior del país y consideraron “una grosería” que la línea aérea cancelara sus vuelos sin siquiera asumir los gastos de hospedaje y alimentación, por lo que varios optaron por dormir en el Aeropuerto o en la vivienda de algún amigo.

LA PRENSA intentó obtener la versión de Sansa, pero tanto sus oficinas en Managua como en Miami se encontraban cerradas, y pese a nuestros constantes esfuerzos y mensajes no se nos dio respuesta.

Róger Matamoros es uno de los usuarios que estaba previsto a regresar a los Estados Unidos este cuatro de enero, porque debía reiniciar sus labores en una pizzería norteamericana al día siguiente. Sin embargo, hasta ayer seguía en el Aeropuerto Internacional bajo el riesgo de perder su trabajo.

“El sábado pasé en el Aeropuerto desde las ocho de la mañana hasta las once de la noche esperando el vuelo de Sansa”, dijo, tras comentar que entrada la noche los usuarios comenzaron a protestar y la administración se vio obligada a desplegar fuerzas policiales.

Mayra Álvarez expresó con preocupación que hoy debe reiniciar sus labores en Miami, ya que estaba supuesta a viajar el cinco de enero.

“Me dijeron que regresara hoy (ayer), a ver qué sucede, porque vengo desde Somoto”, subrayó.

Si Álvarez logra viajar lo hará sin haber recibido nunca dos de las cinco maletas que traía consigo desde los Estados Unidos.

PREOCUPADOS POR SEGURIDAD

“Están arriesgando la vida de los pasajeros”, dijo Álvarez, porque ayer Sansa planeaba sacar dos vuelos, uno que salió a las 4:55 de la tarde y otro programado para las diez de la noche, con el mismo avión.

El único avión de esta línea aérea tiene capacidad para unas 130 personas.

El joven José Luis Valle, llegó a Nicaragua para pasar unas placenteras vacaciones por tres semanas que concluyeron ayer, pero al ver a la cantidad de pasajeros retrasados supo que seguramente tendría que esperar hasta hoy, fecha en que comienzan sus clases en la universidad.

Anteriormente el gerente de esta línea aérea, Uriel Lanzas, declaró que enfrentaron un retraso en la frecuencia de viaje, lo que trajo como consecuencia la acumulación en el tráfico de pasajeros, pero negó que se encuentren en quiebra apenas a unos meses de su apertura.  

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