César Arana y Fam.
Mi familia y yo nos sentimos muy dolidos por la muerte de Don Pablo Antonio, como nicaragüense y católico supo mantener en alto su nacionalidad y su cristianismo verdadero, a pesar de todas las dificultades, está hoy el Poeta conversando con el otro gran poder de LA PRENSA, Pedro Joaquín.
Nicaragua entera está dolida por la partida de este gran ser humano para todos los nicaragüenses en el exilio y dentro de Nicaragua.
Que el Señor nos proteja y nos cuide como así lo hizo con el Poeta