AP
JERUSALEN.-Israel volvió a emitir ayer su ultimátum a Yasser Arafat para que arreste a los asesinos de un ministro del gabinete israelí o continuarán sus restricciones de viaje.
Con las celebraciones navideñas ortodoxas de este domingo en la ciudad cisjordana de Belén, la advertencia cobra nuevamente importancia.
“Arafat no dejará Ramalá hasta que estas personas hayan sido arrestadas”, advirtió Gideon Saar, secretario del gabinete israelí, a Radio Israel.
Once miembros de la Duma Estatal, la cámara baja del Parlamento ruso, integrarán la delegación que acompañaría a Arafat a Belén para la Navidad ortodoxa, según informó la agencia de noticias Interfax citando a un enviado palestino en Moscú.
Dado que Belén fue transferido al control palestino en 1995, Arafat, que es musulmán, ha asistido tanto a la celebración occidental como a la ortodoxa cada año con el fin de poner énfasis en la unidad palestina.
Sin embargo, Israel le prohibió viajar a Belén el 24 de diciembre, a pesar de las críticas internacionales, y dijo que lo haría nuevamente a menos que arrestara a los líderes del Frente Popular para la Liberación de Palestina, una facción extremista de la OLP, que se adjudicó la responsabilidad del asesinato del ministro de Turismo Rehavam Zeevi, en octubre.
“Arafat aún no ha arrestado a los comandantes del FPLP, que están en Ramalá, a poca distancia de su cuartel general”, dijo Saar.
Agregó que las fuerzas de seguridad de Israel tienen órdenes de evitar que Arafat pueda abandonar Ramalá, si es que trata de desafiar la prohibición de viajar.
ENVIADO ESTADOUNIDENSE SE REÚNE CON PALESTINOs
Un enviado estadounidense continuó presionando ayer con su labor de tregua, pese a las nuevas acusaciones lanzadas por Israel en el sentido de que la Autoridad Palestina está involucrada en actividades terroristas.
También señalaron que los dirigentes palestinos intentaron introducir de contrabando 50 toneladas de misiles y de otras armas al interior de las franjas de Gaza y Cisjordania.
Israel anunció el viernes que comandos navales interceptaron el cargamento de armas de fabricación iraní en las costas israelíes.
El capitán y algunos miembros de la tripulación pertenecían a la policía naval palestina, indicó el jefe del ejército de Israel.
Las autoridades palestinas rechazaron vehementemente estos alegatos, y señalaron que Israel intenta sabotear la misión del enviado estadounidense Anthony Zinni.
El dirigente palestino Yasser Arafat estuvo de acuerdo en llevar a cabo una investigación y pidió a las autoridades estadounidenses unirse en esta labor, indicaron sus asesores.
Zinni, por su parte, le preguntó a Arafat en torno al cargamento de armas, cuando los dos se reunieron el viernes en la población cisjordana de Ramalá, de acuerdo con el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Richard Boucher.