Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/[email protected]
El primer caso de muerte por ahogamiento en este departamento fue reportado por la Policía, tras perecer en aguas de Casares, este primero de enero, el joven Manuel de Jesús Medrano Sánchez, de 20 años y originario de San Marcos.
Mientras que desde el 29 de diciembre del 2001 hasta el segundo día de enero del 2002, se conoció de dos muertes, una de ellas por accidente de tránsito.
Aunque la presencia de los uniformados se hizo sentir en las calles, carreteras y balnearios de Carazo, los delitos de robo con fuerza, hurto, lesiones, homicidio culposo, colisión y otros hechos, sucedieron “normalmente” en Jinotepe, Diriamba y San Marcos, informó la Policía.
Cándido Serrano Mejía, de 68 años, trabajador de Enacal, murió al ser catapultado por un camión, placas 123-469, en la Carretera Panamericana.
El hecho ocurrió el pasado 29 de diciembre a las 10 de la noche, cuando Serrano disfrutaba junto a su familia y amigos en la fiesta de fin de año de la empresa aguadora.
Compañeros de trabajo de Serrano, dijeron que éste tenía 30 años de laborar para esta empresa y esa noche se le ocurrió salir a comprar cigarrillos a la gasolinera que está enfrente del restaurante El Paso donde despedían el año, y de pronto sucedió la tragedia.
Eduardo Páramo Campos, de 29 años, quien conducía el vehículo y originario de Santa Teresa, se encuentra detenido.
OTRO ACCIDENTE
Otra muerte es la de Pamela Canizale Hernández, de 13 años, originaria de Diriamba, quien fue atropellada a las 3 de la tarde del pasado 29 de diciembre en la carretera que va hacia Dolores, por el joven Renaldi Baltodano Gutiérrez, quien hizo una mala maniobra con su vehículo, placas 132-449, según la Policía.
La niña que viajaba en una bicicleta, resultó con lesiones graves y fue trasladada del Hospital Regional de Jinotepe al Lenín Fonseca en Managua, donde murió este 2 de enero.