- El Programa Mundial de Alimentos extendió su programa de alimentación escolar en la RAAN
Amalia Morales [email protected]
Tras la tempestad llega la calma y con ésta la comida para los niños de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), donde a mediados de este año llovió tanto como cuando el huracán Mitch, en 1998.
Las inundaciones que hubo en la RAAN, a mediados del año 2001, arruinaron la cosecha de postrera —la segunda del año— de miles de familias.
Previendo un aumento en los niveles de desnutrición entre la niñez del atlántico norte, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) decidió extender a esa zona, su proyecto de alimentación escolar.
A partir de enero de este año y durante 12 meses 44,637 niños de preescolar y primaria comerán en sus centros de enseñanza productos donados por el PMA, que serán preparados por sus padres.
Los padres de los niños serán capacitados en el manejo y preparación de los alimentos fortificados con vitaminas y hierro.
Con ese “bocado” en la escuela el PMA pretende mejorar la nutrición de los menores costeños, pero también reducir la deserción escolar en por lo menos un cinco por ciento y mejorar la asistencia en un 10 por ciento.
LLUEVE SOBRE MOJADO
La RAAN es una de las regiones más empobrecidas del país, pese a que cuenta con las mejores reservas pesqueras y maderables.
En cifras oficiales se estima que cuatro de cada 10 costeños del norte no saben leer. El promedio de escolaridad en el atlántico es de dos años, según el informe de Desarrollo Humano de la Costa Caribe de Nicaragua.
Una de las particularidades de esta región de 245 mil habitantes es el manejo de distintos idiomas. Además del español se habla misquito, inglés creole y mayangna.
Se estima que las lluvias de este año anegaron entre el 50 y el 100 por ciento de lo que se cosechó.
El programa alimenticio del PMA se canalizará a través del Ministerio de Educación Cultura y Deportes, Mecd, en el caso de la primaria. Y para atender a los niños de preescolar se trabajará con el Ministerio de la Familia, (Mifamilia).
Este programa especial costará cerca de un millón 700 mil dólares, 415 mil dólares de esos los pondrá el Reino Unido de Noruega.