- Un recuento de los accidentes más sangrientos
Juan Ignacio Rosales [email protected]
El accidente de tránsito que más impactó al país ocurrió el 23 de septiembre, en el que murieron ocho estudiantes (cinco varones y tres jovencitas) del Instituto Nacional Autónomo de Chinandega. Más de una docena de ellos sufrieron heridas.
Cincuenta personas venían de una excursión estudiantil en la que acompañaban a la Banda Musical que hizo una presentación artística en saludo a la Virgen de La Merced, en El Jicaral (León), cuando el bus se estrelló contra un árbol de guanacaste a la altura del kilómetro 126 de la carretera entre León y Chinandega.
DOS CAMIONES SIN FRENOS
En la madrugada del viernes siete y el amanecer del sábado ocho de marzo, nueve personas murieron en dos accidentes en Matagalpa y Estelí, entre ellos una niña de seis años, y otras 19 resultaron gravemente heridas. Ambos accidentes fueron provocados por desperfectos en los frenos de dos camiones, uno cargado de pasajeros y el otro con tucas de madera.
Aunque ambos accidentes fueron brutales, el más trágico fue el primero, que provocó seis muertos y 17 lesionados, cuando a un camión IFA cargado con 28 pasajeros que se dirigían a la comunidad de El Chile (Matagalpa) le fallaron los frenos, y al salirse de la vía comenzó a chocar contra los árboles, destruyó una vivienda, y finalmente se precipitó a un pequeño abismo.
El 13 de enero una rastra cargada de caña de azúcar embistió una pequeña camioneta cargada con 13 personas, muchos de ellos parientes entre sí, y la arrastró 61 metros, causando la muerte a cinco de ellas, incluyendo una madre y su hija de siete años, en la intersección del kilómetro 16 de la carretera San Benito-Tipitapa.
LA PARCA COBRÓ EL PASAJE
El 31 de enero fue un martes sangriento. Dos accidentes de tránsito, uno ocurrido cerca de Estelí y otro en San Lorenzo, Boaco, causaron cinco muertos y 50 heridos.
Uno de los accidentes ocurrió en la mañanita, a la altura de la comarca El Cedral (San Lorenzo, Boaco), donde un bus con pasajeros de la ruta Tecolostote-Managua, chocó de frente contra un camión que se movilizaba en sentido contrario.
Según la Policía, el conductor del camión, Mariano Antonio Calderón López, se durmió al volante hasta chocar contra el bus. El impacto causó tres muertes: la del conductor dormido, y la de dos pasajeros del bus.
El otro accidente fue a eso de las 7:00 a.m., cerca de Estelí, cuando el chofer de un bus quiso aventajar a otro vehículo y se encontró con otro bus que iba en sentido contrario. Dos personas murieron: la profesora Rosa Amelia Lanuza y Francisco Blandón López, conductor del bus. Hubo 35 heridos.