- Hospitales y centros de salud casi han paralizado sus actividades por falta de medicamentos
- Irregularidades en licitaciones constituyen una de las mayores causas de la crisis, dice alto funcionario
Moisés Martínez [email protected]
Un alto funcionario del Ministerio de Salud reconoció como “una triste realidad” la crisis por falta de medicamentos que viven los hospitales del país, en contraposición a lo declarado por la ministra Mariángeles Argüello, quien niega que exista tal escasez.
“La escasez de medicinas es cierto, la ministra lo niega rotundamente, pero es una triste realidad que afecta a muchos hospitales del país y no se puede hacer nada, ya que ella maneja la institución de una forma centralizada”, añadió la fuente, que accedió a analizar el problema a condición que se conserve su identidad en el anonimato.
Para la fuente, una de las principales causas del desabastecimiento son las dificultades presentadas en anteriores licitaciones públicas de medicamentos, las cuales fueron impugnadas, provocando un retraso en su distribución.
También el poco presupuesto aporta a la crisis. “El problema es que la población ha crecido demasiado, y el presupuesto no da abasto para atender a la población. El presupuesto se hace más pequeño ante esta nueva demanda poblacional, lo cual ha provocado el desabastecimiento de medicinas para esta población creciente, sobre todo de medicamentos básicos, por lo que los médicos tienen que hacer de tripas corazón”, añadió.
Denunció que esta falta de recursos en el Minsa tiene como consecuencia una falta de control sobre las medicinas de la institución, y provoca una fuga de medicamentos a mercados y farmacias privadas. “Hay muy poco control sobre los medicamentos por la falta de recursos humanos que vigilen las medicinas, ya que a las medicinas de los hospitales hay que darles seguimiento, pero por la falta de recursos no se puede. Es por eso que después las medicinas aparecen en los mercados y en farmacias privadas. Hacen negocios con la medicina de la gente”, precisó.
La fuente informó que otro problema es un descontrol de los médicos, al recetar medicinas de marca en vez de medicamentos “genéricos”. “Los doctores recetan medicamentos de marca, o sea comerciales, a los pacientes, lo que provoca un consumo de las reservas de medicina cuando bien pueden recetar medicamentos que tienen la misma calidad, son más baratos y tienen el mismo efecto que los medicamentos de marca. O sea, bien podrían recetar diclofenac o el acetominofén y lo que hacen es recetar panadol, que es el medicamento comercial”, añadió.
GRITA NACIONAL POR MEDICAMENTOS
En Chinandega, los trabajadores de la salud salieron de vacaciones una semana antes de lo programado, quedando sólo turnos médicos de emergencias para ahorrar los gastos de alimentación del personal, y por la carencia de materiales de reposición y medicamentos en general.
En el Hospital de Estelí, se juegan el “todo por el todo” para evitar que el centro asistencial paralice sus actividades, pero la crisis obligó a suspender las cirugías programadas a partir de agosto y se atiende solamente las operaciones de urgencia.
Los centros asistenciales del Triángulo Minero reportan suministro insuficiente de materiales de reposición periódica, tales como placas para rayos X, reactivos químicos para laboratorios, gasas, vendas, jeringas y guías para sueros, entre otros.
En Río San Juan, el doctor Guillermo Rodríguez, Subdirector del Silais, dijo que se trata de cumplir con la lista básica para por lo menos suplir a la farmacia del hospital.
En Masaya, el doctor Iván Alemán Mendoza, Director del Hospital “Humberto Alvarado”, explicó que se está resolviendo en un cien por cien a la demanda de medicamentos a los pacientes, aunque no mermando la calidad del hospital.