Heberto JarquínCORRESPONSAL/TRIÁNGULO [email protected]
El Triángulo Minero fue, sin duda alguna, el sitio de Nicaragua que estuvo marcado por la mayor vorágine de violencia; los grupos armados remanentes del FUAC (Frente Unido Andrés Castro) protagonizaron hostigamientos a cuarteles del Ejército, emboscadas a la Policía, secsuestros, asesinatos de campesinos, que en la mayoría de los casos fueron decapitados.
Mientras tanto, el Ejército y la Policía asestó dos golpes demoledores a los alzados en armas que perdieron a sus principales cabecillas, José Luis Marenco Pérez y Noel Lagos Zúñiga, en Siuna.
DESASTRES NATURALES
A mediados del año se produjeron severas inundaciones en el municipio de Río Prinzapolka, donde centenares de familias indígenas fueron azotadas por el hambre y las enfermedades. Posteriormente el huracán Michelle castigó a decenas de comunidades del municipio de Rosita. Cuatro personas perdieron la vida y más de 6,000 habitantes resultaron damnificados.
DAÑOS A LA NATURALEZA
El corte irracional de madera amenaza con el exterminio de los bosques de esta zona. No se escapan de ello las reservas forestales que día a día son invadidas por colonos ilegales, ante la indolencia y la complicidad de las instituciones del Estado encargadas de regular la industria maderera y proteger los recursos naturales. El 2001 fue un año fatídico para la conservación del entorno natural en el Triángulo Minero.
Otros hechos importantes en Las Minas fueron:
DESTRUCCIÓN DE CARRETERAS
-Deterioro de la red vial durante todo el año. El Triángulo Minero tuvo que soportar el mal estado de carreteras, caminos, puentes y alcantarillas que colapsaron ante el embate del huracán Michelle.
-La escasez de agua alcanzó niveles dramáticos en el verano, especialmente en el municipio de Siuna, donde los pozos son escasos y las cuencas hídricas y el manto freático están afectados por la pérdida irreversible de los bosques.