Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/[email protected]
Muchas noticias estremecieron a la comunidad rivense a lo largo de este año, algunas muy buenas y otras que, sin duda, causaron heridas que probablemente aún permanecen abiertas.
CELEBRAN DECLARATORIA
El hecho de que el municipio de Rivas fuera declarado este año Patrimonio Histórico y Cultural de la Nación, sin duda causó gran alegría entre los rivenses.
De acuerdo con el decreto presidencial 55-01, y luego de que el Instituto de Cultura realizara sus análisis correspondientes, Rivas se agregó a la lista de los sitios que son parte del Patrimonio Histórico y Cultural de la Nación.
Uno de los méritos es el hecho de que Rivas ocupa un lugar trascendental en la historia de Nicaragua, pues fue el punto de encuentro entre las culturas indígena y española.
De acuerdo con la declaratoria, 33 inmuebles de la ciudad forman parte de los bienes protegidos, entre éstos la Iglesia Parroquial de San Pedro, considerada como una de las reliquias históricas más antiguas del departamento.
COMERCIO SEXUAL CON MENORES
Esta noticia todavía está en el tapete. Se trata de la prostitución de menores que se produce en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, una actividad que es practicada, en algunos casos, por menores que venden en esa zona gaseosas o refrescos.
Luego de que LA PRENSA hiciera pública la noticia, las autoridades del Ministerio de la Familia, la Policía, Aduana y Migración de este puesto fronterizo han tomado cartas en el asunto, y como medida inmediata se ha restringido el paso de menores al área internacional.
Las autoridades policiales ubicadas en esa zona, advirtieron que en caso de encontrar a algún furgonero con una menor, serán procesados por el delito de corrupción de menores; será prioridad hacer respetar el Código de la Niñez y la Adolescencia. El comercio sexual de menores también es una práctica alarmante en Puerto Cabezas, Las Segovias, Chinandega, Granada, Estelí, entre otros departamentos del país.
NEGLIGENCIA MÉDICA EN MUERTE DE MENOR
La muerte de un pequeño de cinco años que falleció en un hospital capitalino, luego de ser trasladado casi sin vida desde el hospital de Rivas, aún permanece en la memoria de los rivenses.
El menor había ingresado en el hospital de Rivas con una fractura en su brazo, pero tras complicarse el caso, fue trasladado a Managua, donde falleció.
Se determinó que su muerte había sido producto de una deficiente atención en el centro hospitalario de la ciudad de Rivas.