Luis R. VarelaResumen AP
Bernard Hopkins y Marco Antonio Barrera conmocionaron al boxeo en el 2001, al acabar con los mitos de invencibilidad de Félix Trinidad y Naseem Hamed.
Con sus 36 años, el estadounidense Hopkins salió de la sombra de figuras como el propio “Tito” Trinidad, Oscar De la Hoya y Shane Mosley, y unificó el cetro de los medianos por primera vez desde la época dorada de Sugar Ray Leonard, Marvin Hagler, Roberto Durán y Tommy Hearns.
El mexicano Marco Antonio Barrera, por su parte, logró algo que parecía imposible al derrotar por puntos a un Hamed, cuyo estilo poco ortodoxo y la precisión y fuerza de sus puños habían aniquilado a cuanto oponente se le había cruzado en el camino en la división pluma.
Fue un año en el que Lennox Lewis se recuperó de un sorpresivo nocaut y Mike Tyson logró una nueva victoria, dejando el escenario preparado para un pleito multimillonario entre ambos en el 2002.
El puertorriqueño John Ruiz, por su parte, causó también sensación al derrotar en marzo a Evander Holyfield y consagrarse como el primer campeón hispano de los pesados.
Hopkins inició el año venciendo por puntos al también estadounidense Keith Holmes y añadiendo el cinturón mediano de la FIB al que ya ostentaba del CMB, mientras Trinidad se coronaba campeón mediano de la AMB al noquear espectacularmente al norteamericano William Joppy.
En la pelea unificatoria en Nueva York, Hopkins acabó con el aura de imbatibilidad del puertorriqueño y lo derrotó por nocaut técnico en 12 asaltos de un combate que dominó de punta a punta.
Trinidad había ganado sus 40 peleas y campeonatos en las divisiones welter, súper welter y mediano. La derrota lo puso a pensar en el retiro, pero da la impresión de que el boricua volverá al ring.
Hopkins no sólo se convirtió en el campeón indiscutido del peso mediano, sino que igualó el récord de 14 defensas que tenía el legendario argentino Carlos Monzón.
El estadounidense no pierde desde hace ocho años y es monarca mediano del CMB desde 1995.
Se espera que en el 2002 se mida a uno de sus dos vencedores, Roy Jones, monarca semicompleto que defendió con éxito en dos ocasiones la corona.
El mexicano Barrera, que pese a sus 27 años tiene una enorme trayectoria, aprovechó su experiencia y la astucia de sus colaboradores para confundir a Hamed con su plan de pelea, imponiendo su mayor alcance y atacándolo con golpes a la cabeza, y se apuntó un triunfo inobjetable en su primer incursión en la categoría pluma.
“Hamed es muy buen campeón, pero no peleó con la gente con que peleé yo. Tengo más nocauts que él tiene peleas”, comentó Barrera.
CARTEL
Los éxitos de los estadounidenses Mosley y Roy Jones, el brasileño Acelino De Freitas y el mexicano Ricardo López fueron las otras notas destacadas del año que acaba.
“Finito” López, quien nunca ha perdido un combate ni como amateur ni como profesional, conservó la faja minimosca de la FIB al noquear en ocho asaltos al sudafricano Zolani Petelo.
López tiene 50 victorias, 37 por la vía rápida, y un empate ante el nicaragüense Rosendo Alvarez.
El brasileño “Popo” de Freitas liquidó por la vía rápida al panameño Orlando Soto, y conservó el campeonato superpluma de la OMB.
De Freitas ha noqueado a los 29 rivales a los que se ha enfrentado, y el 12 de enero se mide otro triunfador, el cubano Joel Casamayor, monarca de la AMB, en pleito de gran interés.
Casamayor venció este año a los tres rivales que lo retaron, los estadounidenses Edwin Santana, Roberto García y Joe Morales.