- Su desempeño será vital para el Bóer
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Mucho antes de que Johny Bench saltara al escenario y redefiniera la receptoría, ya habían existido algunos catcheres muy completos en las Grandes Ligas.
Sin embargo, fue Bench quien elevó los patrones por lo que aún se mide a los mejores máscaras del juego. El vasto repertorio de habilidades de Bench no dejó espacio a los cátcheres de un sólo perfil, y se les exigió eficiencia en todas las dimensiones del béisbol.
La era en la que a base de guante los cátcheres hacían carrera ha quedado atrás. Y lo mismo pasa incluso aquí, aun con las limitaciones que conocemos. Un receptor “out por regla” es algo que no se desea en ningún equipo. Tienen que mover el madero.
Marlon Abea es quien más se aproxima a las nuevas referencias. Su defensiva siempre ha sido un factor de seguridad, y con el bate hay que buscarlo entre los mejores del torneo. Donde aún tiene que mejorar en “fusilando” de corredores en las bases.
“Esa es como mi asignatura pendiente. Tengo que ser más cuidadoso y obligar a los lanzadores a trabajar con más prontitud”, admite Abea en el campamento de los Indios. “Mi brazo está bien y pienso que son detalles técnicos lo que debo mejorar”, dice.
Después de la época de Jorge “El Conejo” Hernández, pasando por Julio “Canana” Sandoval, no hemos tenido un mejor receptor de Vicente López, el “enmascarado” de San Isidro, que no tenía huecos en su juego. Era muy integral y bateaba con poder.
“Yo soy el Johny Bench nica”, dice reiteradamente Vicente, y todos sabemos que no exagera. Los que lo vieron jugar en su esplendor y grandeza aseguran que se fue un prospecto para el béisbol de las Mayores, pero eso nunca podremos comprobarlo.
Ahora estamos en la era de Abea, y por supuesto de Julio Vallejos y Adolfo Matamoros, dos de los receptores de mejor defensa que hemos tenido en las últimas décadas. Vallejos es una autoridad y se ha ganado el respeto hasta en el extranjero.
“Sin descuidar el aspecto ofensivo, que es cada vez más clave en el juego de hoy día, mi objetivo principal, como he dicho, será ser más cuidadoso con los corredores. Me siento bien y con deseos de ser lo más útil posible al Bóer”, señaló el receptor capitalino.
ASÍ SE VEN
Abea es el catcher más completo del país, batea y fildea, pero debe mejorar sus disparos a las bases.
Vallejos ha mejorado su defensa, y rifle en mano es el mejor, pero todavía no se convierte en alguien notable al bate.
Matamoros va progresando, pero necesita ser más visible con su madero. De todos, es el más veloz en los senderos.