Familiares y vecinos de la señora Rosario Argüello llegaron hasta la casa del señor Otmar Gerog Meyer Bruck, en la Colonia Centroamérica, a instalar estas pancartas para presionar que le permitan ver a las niñas.

Madre suplica ver a sus hijas en Navidad

Apesar de tener la tutela no las ve desde hace tres años Juan Rodríguez [email protected] La ingeniera María del Rosario Argüello Hernández suplica a su ex compañero de vida Otmar Gerog Meyer Bruck, de nacionalidad alemana, que le permita ver a sus hijas hoy 24 de diciembre. Argüello y Meyer tuvieron una relación marital hace […]

  • Apesar de tener la tutela no las ve desde hace tres años

Juan Rodríguez [email protected]

La ingeniera María del Rosario Argüello Hernández suplica a su ex compañero de vida Otmar Gerog Meyer Bruck, de nacionalidad alemana, que le permita ver a sus hijas hoy 24 de diciembre.

Argüello y Meyer tuvieron una relación marital hace varios años. Después Meyer decidió casarse con otra persona y Argüello quedó a cargo de la tutela de las dos hijas del matrimonio: Claudia Catherine, de 5 años y Luisa Alejandra, de 8, ambas de apellidos Meyer Argüello.

La ingeniera explicó que ella y su compañero de vida decidieron separarse de mutuo acuerdo, pero negociaron que las niñas estarían una semana con su papá y otra con su mamá.

“Cuando él se casó, la situación en la que permanecerían mis hijas se complicó, al punto que pedí el apoyo del Ministerio de la Familia (Mifamilia) e iniciamos un juicio; Mifamilia me dio la tutela de las 2 niñas. Acordé con mi ex marido que un fin de semana pasarían con él y otro conmigo, pero hace tres años él decidió unilateralmente separarlas de mí y no deja que las vea, aunque las leyes me favorecen”, explicó.

Argüello insistió que ella no desea causarle ningún tipo de problema a su ex cónyuge, y lo que pide es que le deje ver a “sus bebés”, y pidió a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia que se pronuncien urgentemente sobre este caso.

“Ya no aguanto estar sin ellas, cada año para esta fecha siento que el mundo se me viene encima al no escuchar la alegría y la sonrisa de Claudia y de Luisa en mi casa, tengo derecho estar con mis hijas, nunca he renunciado a ellas”, enfatizó la ingeniera.

Aseguró que tiene la capacidad económica de mantenerlas y que nunca ha renunciado al amor infinito que le tiene a sus niñas.  

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