- Piñatas y juguetes a aquéllos que no pueden responder por sí mismos
Mayda Isabel Meléndez/Especial para LA [email protected]
La sonrisa dibujada en la faz de muchos niños fue, quizá, la retribución más grande que recibió un grupo de madres que con mucho empeño y dedicación, ayer organizaron una festiva tarde para centenares de niños discapacitados afiliados a Los Pipitos.
Juguetes de excelente calidad, galletas, dulces, san- dwich y refrescos, fueron repartidos entre centenares de menores que bailaban al son de cadenciosas piezas musicales, mientras quebraban una tras otra, siete piñatas.
En años anteriores, cada distrito realizaba su propia fiesta. Sin embargo, pensando que en agosto del próximo año la organización cumple 15 años de fundada, se decidió comenzar a realizar actividades conjuntas, por lo que para esta celebración unieron sus esfuerzos los seis distritos de Managua y Ciudad Sandino.
SIN PRESUPUESTO POR PARTE DEL GOBIERNO
Madres que fungen como líderes de distritos comentaron que para poder celebrar, tuvieron que enviar casi un centenar de cartas a diversas instituciones, pues “lamentablemente, ésta es una organización de carácter social, no tenemos ninguna partida del gobierno, tenemos que buscar cómo hacer. Gracias a Dios, a ellos y a nuestro esfuerzo, podemos realizar esta actividad”, dijeron.
Al final, recibieron el apoyo del señor José David Zúñiga y del Dr. Leonel Argüello, así como de McDonald’s, Pollo Real, Industrias Delmor, Eskimo, Disninsa, Publicar y Cervecería Victoria, que fue la empresa que brindó el mayor aporte, al donar 534 juguetes.
En tanto, los Boy Scout tuvieron que hacerse cargo de desviar el tránsito con banderines y cuerdas a lo largo de la calle, puesto que no fue sino poco tiempo antes que finalizara la actividad, que dos agentes policiales se presentaron al lugar.
UNA GRAN FAMILIA
Los Pipitos prácticamente se ha transformado en una gran familia, pues sólo en Managua aglutina a unas 2,000 familias, y a nivel nacional la cifra de afiliados asciende a 10,000 familias, indica Sandra Liz Martínez, secretaria de la Junta Directiva nacional de esa organización.
Martínez aclaró que los registros se llevan por familia, puesto que en un núcleo a veces se encuentran hasta cuatro discapacitados, en edades que van de cero hasta 35 años.
Agregó que se trabaja de manera coordinada con instituciones gubernamentales como los ministerios de Salud, de la Familia, y de Educación, y con algunos organismos que, desde el seno de la comunidad, también aportan sus esfuerzos sin desarticularse de los demás.