- Un hijo y dos nietos de don Enrique Bolaños viajaban en la nave que un terrorista intentó estallar
- Uno de los nietos del Presidente electo prestó la faja con la que amarraron al “bombardero” frustrado
Moisés Martínez [email protected]
Un hijo y dos nietos del Presidente electo, Enrique Bolaños, fueron testigos y protagonistas de las angustias que vivió durante 24 horas el Boeing 767 de American Airlines, víctima de un presunto ataque terrorista frustrado.
El vuelo 63 de American Airlines, de París a Miami, tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia en Boston el sábado, cuando el pasajero identificado por la Policía francesa como Tariq Raja trató de encender lo que las autoridades llamaron un artefacto explosivo oculto en sus zapatos tenis.
Cuando el hombre intentó encender una mecha que asomaba de su zapato, una asistente de vuelo intervino mientras los pasajeros sometieron al hombre y lo sujetaron a un asiento con sus fajas. Dos médicos utilizaron medicamentos del botiquín de a bordo para sedarlo y le quitaron el zapato.
Enrique Bolaños Jr., Leandro y Gabriel Bolaños, hijo y nietos respectivamente del Presidente electo de Nicaragua, Enrique Bolaños Geyer, eran tres de los 185 pasajeros a bordo del avión.
Leandro Bolaños, de 18 años, ayudó a sujetar al sospechoso con su faja, mientras cuatro pasajeros y la aeromoza luchaban por detenerlo. Su hermano menor, Gabriel, de 17 años, observó los hechos. Ambos se encontraban a seis asientos de donde se ubicaba el terrorista.
Enrique Bolaños Jr., padre de los dos muchachos, iba en la sección “bussines” del avión, debido a un padecimiento en su columna. El viaje era parte de las vacaciones navideñas de la familia, residente en Bélgica, para visitar al Presidente electo y a su esposa Lila Abaunza de Bolaños en Nicaragua.
Los tres miembros de la familia Bolaños llegaron a Nicaragua en un vuelo de American Airlines a eso de las una de la tarde de ayer domingo, y fueron recibidos por el presidente electo y su esposa, quienes se mostraban contentos por la presencia de su hijo y nietos.
Leandro Bolaños relata que todo comenzó cuando escucharon los gritos de la asistente de vuelo. “Levanté la cabeza y miré que estaba luchando con el terrorista, con los gritos de la azafata vino más gente a ayudarla, unos cuatro hombres. La lucha duró unos dos minutos”, calculó.
“Me levanté a ver qué estaba pasando, vi que ya lo tenían detenido, y miré humo saliendo del asiento donde estaba sentado el hombre. Pregunté en qué podía ayudar, me preguntaron si tenía faja y yo les di la mía para ayudar a amarrarlo”, añadió.
Luego de neutralizar al sospechoso, los pasajeros lo amarraron al asiento. “Era un tipo bien alto, pero parecía un pasajero normal. Tenía el pelo negro, largo, con unos colochos, tenía la pinta de árabe”, dijo.
Al momento de la lucha el sospechoso hizo una herida a la aeromoza en una de sus manos. “Él mordió a la azafata en la mano izquierda. No pude ver eso, sólo vi la lucha, pero sí miré la herida, parecía que le había arrancado un tuco”, agregó.
El presunto terrorista fue detectado porque una de las aeromozas, se acercó para averiguar de dónde provenía un olor a azufre, y lo miró encendiendo con unos fósforos los explosivos que llevaba en los zapatos. “Ya se sentía el olor, y allí fue cuando la azafata lo vio. Parece que la idea era encender el explosivo y que el avión cayera”, explicó.
Por su parte, Gabriel, el otro nieto del Presidente electo y que viajaba al lado de su hermano, dijo que después del incidente, los pasajeros iban tensos y con miedo, debido que el capitán del vuelo advirtió que existía la posibilidad de que el terrorista tuviese un colaborador en el avión.
El vuelo tuvo que aterrizar de emergencia en Boston el sábado en la tarde para realizar las investigaciones del caso. Dos aviones militares F-15 escoltaron a la nave a Boston, donde aterrizó a las 12:50 de la tarde y fue rodeado por unidades policiales, de bomberos y expertos explosivos. Los pasajeros y tripulantes bajaron sin inconvenientes.
¡GRACIAS A DIOS!
El Presidente electo de Nicaragua dio gracias a Dios porque su hijo y sus dos nietos salieron ilesos del avión que hacía la ruta París- Miami.
“Significa que han resucitado”, fueron las primeras palabras de Bolaños, haciendo alusión a los atentados terroristas del 11 de septiembre en los Estados Unidos, donde se mostró “cómo actúan estas bombas humanas que son capaces del suicidio por el fanatismo”.
“Es un alivio, y le doy gracias a Dios porque no sucedió nada, pudo haber explotado y encendido esa bomba que él llevaba y el avión cae en mero océano”, comentó el Presidente electo.
Bolaños fue informado de lo sucedido el pasado sábado, a las seis de la tarde hora de Nicaragua. El incidente ocurrió ese mismo día a las ocho de la mañana, hora local.
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