- Falta de alimentos amenaza la
existencia de 100 mil niños en
Guatemala, advirtió ayer el PMA - La caída internacional del precio del café continuará impactando la economía de muchas familias rurales
Amalia [email protected]
Uno de cada cuatro centroamericanos tuvo dificultades este año para llevar un plato de comida a su mesa. En Nicaragua esa frecuencia se mantuvo, pero puede agravarse, según advirtieron ayer representantes del Programa Mundial de Alimentos (PMA).
El drama alimentario de Centroamérica se acentúa en Guatemala, donde unos 100 mil niños morirán de hambre en los próximos meses si no se actúa ya, urgió ayer Francisco Roque, director regional del PMA para América Latina y el Caribe.
Este año dos millones 400 mil personas fueron afectadas por el fenómeno de la sequía en el istmo, según reportes del PMA. Se consideró el segundo mayor desastre desde el paso del huracán Mitch en 1998.
En el caso de Nicaragua hubo una combinación de factores naturales, económicos y culturales que acentuaron la crisis de alimentos entre la gente. Entre esos, Roque citó las inundaciones que afectaron la Costa Atlántica Norte, la quiebra del sector cafetalero y las condiciones de marginalidad en que siembran los agricultores del país.
Se agrega a la lista la disminución de las remesas familiares procedentes de Estados Unidos, como efecto de los sucesos del 11 de septiembre en Estados Unidos.
POCA COMIDA
Una consecuencia de ese cóctel negativo es que disminuyó la producción de comida de la región.
En 1998 la producción de maíz fue de dos millones 400 mil toneladas. Cuatro años después, la cosecha rindió dos millones 300 mil, es decir 100 mil toneladas, en una región donde la población crece a un ritmo promedio de 2,5 por ciento anual, según refirió Roque.
Lo mismo ocurrió con la de arroz. Hubo una merma de 100 mil toneladas en cuatro años. El único cultivo que experimentó un leve ascenso en su producción fue el frijol. Se lograron cerca de 10 mil quintales más.
En Nicaragua fueron 37 mil familias campesinas las que perdieron parte o el total de sus cosechas.
ATENCIÓN DEL PMA
El PMA atendió a casi el 100 por ciento de los que perdieron más de la mitad de sus cosechas de primera, según detalló Krystina Bednarska, representante de esa organización en el país.
En los cuatros países víctimas de la sequía —Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua— el PMA distribuyó cerca de 11 mil toneladas de alimentos, un 70 por ciento de lo que se propuso distribuir. En esa entrega se invirtieron cerca de cuatro millones de dólares, según calculó Roque.
CÍRCULO VICIOSO
Pero esa distribución de alimentos no es suficiente. Sólo en Guatemala hay 100,000 niños que pueden morir en los próximos meses si no se les alimenta. Entre los cuatro países la suma es de 700 mil personas.
-Francisco Roque, director regional del PMA para América Latina y el Caribe, dijo ayer que no se trata de “un alarmismo inútil” sino de una situación real. La región sigue igual de frágil.
-Para el año que viene se prevé que la caída del precio internacional del café seguirá impactando la economía de muchas familias rurales. Como consecuencia, se estima que un buen número de hogares habrán agotado sus reservas de comida y caerán, de nuevo, en la inseguridad alimentaria.
-El PMA y la USAID, la agencia de cooperación de Estados Unidos, planean evaluar la situación nacional en enero próximo.
-A juicio de Roque, en la región es necesaria una mayor inversión social, porque los presupuestos que hasta ahora se destinan no dan abasto a las necesidades básicas de la gente.