Tito Rondó[email protected]
Fue el jueves 29 de abril de 1976, y la UCA jugaba en el estadio “Flor de Caña” contra el Granada-Industrial.
La UCA alineó así: Jimmy Bolaños, CF; Carlos Bolaños, SS; Bonar Luzey, CF; Calixto Vargas, 3B; Earl Lambert (hermano del fallecido Sammy), LF; Domingo Falcon, C; Carlos “La Chata” Gaitán, 2B; Carlos Vanegas, 1B y Sergio Zárate, P.
Los universitarios tomaron ventaja en el primero cuando Carlos Bolaños se embasó por error, avanzó a segunda por rola que fue el segundo out, y anotó por sencillo de Calixto.
Zárate, hermano mayor de Antonio, se salvó de un hit con hombre en base en el primero, y doble en el tercero, ambos batazos conectados por “El Tiburón Mayor”, Ernesto López.
El Granada había presentado esta alineación: Rolando Ramírez, SS; Larry Zavala, 2B; Ernesto López, LF; Roger Guillén, RF; Luis Fierro, 1B; José Ramón Sandino, C; Rommel Zavala (hermano de Larry y del segundo receptor Roque), CF; Juan López (hermano de Ernesto), 3B y Almanzor Lazo, P.
En el cierre del cuarto el diriambino de 6-3 Luis Beltrán Fierro dio jonrón para el empate, y en el quinto Ramírez dio hit, Larry Zavala lo sacrificó a segunda, “El Tiburón” fue pasado intencionalmente, y con dos outs Fierro dio su segundo jonrón, noveno del año, y Granada (o Fierro) tomaba ventaja de 4-1.
Inocencio Velásquez y Wilfredo Blanco hicieron tremendos relevos hasta terminar el partido.
En el séptimo Lambert dio machucón por segunda, era hit pero Larry quiso sacar desesperadamente en la inicial, tiró mal y el costeño llegó a la intermedia. Falcon dio hit impulsador al jardín derecho y el zurdo Vanegas se embasó por error.
Con la pizarra 4-2 y dos embasados le tocaba batear a “Chencho”, pero mandaron de emergente al zurdo Marvin López. Inmediatamente Heberto Portobanco trajo a su relevista estrella, el zurdo Antonio Herradora.
El manager de la UCA tenía un as en la manga. Mandó de emergente por López al poderoso Ulises Bojorge. Siguió el partido.
El lanzador se preparó mirando al receptor. De repente se agarró el estómago, haciendo gestos de dolor. Herradora se dobló, y se escucharon quejidos, todos estábamos preocupados.
Pronto los quejidos se volvieron aullidos, Herradora rodaba por el suelo, gritaba, entraba en convulsiones. Fue sacado en camilla del terreno. Apresuradamente calentó Germán Miranda, quien obligó eventualmente a Bojorge a roletear para doble play.
Ahí se decidió el juego, aunque jonrón de Falcon, su décimo, estableció el 4-3 definitivo.
Unos días después fue la reunión de la Liga Esperanza y Reconstrucción, y yo era miembro de la Comisión Técnica. En un momento dado, Heberto exclamó: “¡Me los volé a todos, fue de mentira, nada tenía Herradora!”.
Lo quedé viendo y le dije: “a confesión de parte, relevo de pruebas. Tres juegos de castigo”. “Tenés razón”, me contestó. Y sonrió. “¡Pero me los volé a todos!”.