Benard a la expectativa

En dos ocasiones en la temporada pasada, pidió a los Gigantes que lo cambiaran Edgard Rodríguez C. [email protected] Mientras los Gigantes concentran su esfuerzo en armar el mejor equipo que su presupuesto les permita, Marvin Benard sólo desea mantenerse alejado del mundanal ruido en la fría y distante Richland, una pequeña ciudad localizada al este […]

  • En dos ocasiones en la temporada pasada, pidió a los
    Gigantes que lo cambiaran

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Mientras los Gigantes concentran su esfuerzo en armar el mejor equipo que su presupuesto les permita, Marvin Benard sólo desea mantenerse alejado del mundanal ruido en la fría y distante Richland, una pequeña ciudad localizada al este del estado de Washington.

“Estoy viendo las cosas de largo. Vamos a ver qué ocurre luego. En este momento, todo lo que se diga es teoría pura. Yo iré como todos los años al spring training a luchar por un lugar en el equipo”, asegura Benard en diálogo con LA PRENSA desde su residencia.

Benard no ha estado de brazos cruzados. Una semana después de la Serie Mundial, comenzó a entrenar. Tanto que en este momento asegura que está en excelentes condiciones físicas y ya ha comenzado a batear, después de una intensa etapa en el gimnasio.

“Desde luego, estoy enterado de los cambios y de todo, pero no le doy mayor importancia. Esas son cosas que uno no puede controlar. Lo mío es llegar a Arizona y comenzar a trabajar duro y probar a todos que yo puedo ser jardinero titular”, señala el nica.

Luego de las transacciones que han incorporado al japonés Tsuyoshi Shinjo al conjunto, todo las flechas apuntan a que Marvin será el patrullero derecho del club. Lo han analizado los periódicos y el gerente Brian Sabean lo ha expresado claramente. Parece un hecho.

“En las Grandes Ligas uno no llega a pedir gusto, va donde lo pongan. Yo me sentiría cómodo en el righfield. Es la posición que más he jugado en mi carrera. Sólo en Clase “A” jugué centerfield, pero el resto de mis años en las menores fui jardinero derecho”, afirma.

No obstante, Benard no se hace expectativas por lo que ahora mismo se anuncia. Sabe que tiene que llegar a demostrar que puede en el propio terreno. Incluso, asegura que no extrañaría que lo cambiaran, algo perfectamente posible en un negocio como el béisbol.

“En la temporada en dos ocasiones entré a la oficina del gerente general y le pedí que me cambiara, afirma Benard. Me dijo que tuviera calma que el equipo me necesitaba, que me apreciaban y una vez superado el bajón jugaría diario”, asegura el nica.

Al final, no hubo transacción y por la forma como cerró la campaña, sus acciones recuperaron su valor y en todas las proyecciones aparece como el potencial jardinero derecho de los Gigantes.

¿Y LOS LENTES?

“Te diré la verdad: los usé tres semanas y luego el viento fuerte que hace aquí, me los secaba y me ardían los ojos. Un día no me los puse y jugué bien así no los volví a usar. Aparentemente el problema mío era mental”, reconoce.

Y tu brazo es bueno para el rightfield?

“Me defiendo. No voy a decir que no es bueno tener un cañón, pero pienso que podés compensar la ausencia de fortaleza con rapidez y precisión en las maniobras y eso lo puedo hacer. Siempre fui jardinero derecho en las menores”.   

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