- Lamentan no poder saborear la gallinita que el patrón les regalaba en esta época
- Unos 400 obreros agrícolas de Matagalpa se guarecen en champas de plástico a la espera de la buena de Dios
Celso Martínez Orozco/[email protected]
MATAGALPA.- Más de un mil personas, entre hombres, mujeres, niños y ancianos, dedicados a los cortes del café, esperan pasar la más dramática de las navidades, pues el nuevo año les avizora el desempleo, sin vivienda, hambrientos, con falta de atención médica y medicinas, y pasando calamidades.
Las familias campesinas lamentan, particularmente no pasar estas fechas en las haciendas cafetaleras, donde sus respectivos patrones les permitían, al menos, comerse una gallina.
Y es que unos 400 trabajadores agrícolas, procedentes de diferentes haciendas cafetaleras de éste y otros municipios del departamento, especialmente de El Tuma-La Dalia, siguen clamando trabajo y ayuda, tanto alimentaria como asistencia médica.
Estas familias, en su mayoría niños menores de 10 años, han construido pequeñas “champas” de plástico, paja y cartón en el Empalme San Francisco, en la intersección de la carretera Matagalpa-San Ramón y El Tuma-La Dalia, a unos cinco kilómetros al noreste de la cabecera departamental.
En la comunidad de La Pacayona, jurisdicción del municipio de San Ramón, se encuentra otra cantidad similar de cortadores de café, en iguales condiciones.
DESCONSUELO AL ABANDONAR HACIENDAS
“Yo trabajé como cinco años en una propiedad conocida como “La Isla de Peñas Blancas”, en el sector de La Dalia, pero como el patrón Mario Cerna nos dijo que no había dinero para pagarnos en esta temporada de corte, tuvimos que venirnos primeramente a La Dalia y posteriormente al Empalme de San Francisco, y nos encontramos en este punto desde hace unos 6 meses”, manifestó Sebastiana Jarquín Aguilar, quien asegura ser del sector de Ayapal, departamento de Jinotega.
Cuenta que su familia sobrevive con lo poco que les regalan, “lo que nos dan los transportistas que pasan por este lugar y lo que logramos conseguir cuando vamos a la ciudad de Matagalpa”, añade Sebastiana.
Mientras que Cristina Arauz Blandón, de 21 años de edad, madre soltera y trabajadora de La Pacayona, municipio de San Ramón, refiere que desde pequeña se ha dedicado a las labores culturales y corte de café, pero que su patrón se declaró en quiebra y no había dinero para pagarles.
Las historias y calamidades por la que atraviesan estas personas son diversas, habiendo recibido, una parte de estos obreros, ayuda por tres meses por parte de la Secretaría de Acción Social, consistente en trabajos comunitarios sobre la ruta Matagalpa-El Tuma-La Dalia.
Según un censo realizado por los dirigentes de los mismos campesinos, los que mayores problemas enfrentan son los niños y ancianos que requieren de un cuido muy especial.
LA CRUDA REALIDAD
Los obreros agrícolas que se encuentran en El Empalme de San Francisco desde hace unos seis meses, fecha en la que se agudizó la falta de financiamiento para los caficultores, cuya cosecha del ciclo 2001–2002 ha entrado al momento pico.
Ciertos productores han ofrecido compartir parte de las utilidades que logren en esta cosecha con los pocos cortadores que han contratado.
Durante este ciclo solamente contrataron cortadores por mes y medio o dos meses, a un 60 por ciento de los obreros agrícolas, que necesitaban ante la falta de financiamiento.
Lo anterior lo ha expresado Alfonso Espinosa, de la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC) y Frank Lanzas Monge, de la Asociación de Cafetaleros de Matagalpa (Asocafemat), los que aseguran que en este ciclo 2001-2002 no se produjo la llamada “pepena” ni se realizará la famosa “repela”, debido a que los productores no cuentan con dinero para pagar los salarios de sus trabajadores.
Sostienen que solamente se limitarán a recoger el café durante los meses de diciembre y parte de enero, período que es considerado como tiempo pico por los productores.
Normalmente se suministra trabajo a unos 120 mil trabajadores en los departamentos de Matagalpa y Jinotega durante la cosecha de café, pero este año se quedaron si trabajar unas 40 mil personas, confirmaron los directivos.
REPETIDA ADVERTENCIA
Directivos cafetaleros advierten que si el gobierno no les da una repuesta económica a lo inmediato, se corre el riesgo de perder un 40 por ciento de la cosecha cafetalera, lo que implicaría sacar una producción de unos 900 mil quintales del grano de oro.