El comercio sexual de menores, denunciado por organismos como UNICEF y Casa Alianza no escapa a Nicaragua, donde escenas como ésta son recurrentes en las fronteras nacionales.

Alarma creciente comercio sexual de menores en el istmo

Informe sobre comercio de niños en Centro América y México fue presentado en congreso en Japón CASA ALIANZA JAPÓN.- El primer informe regional de Centro América y México, sobre los crecientes niveles del tráfico de niños y niñas para la explotación sexual comercial, fue lanzado ayer ante la opinión pública y los participantes del Segundo […]

  • Informe sobre comercio de niños en Centro América y México fue presentado en congreso en Japón

CASA ALIANZA

JAPÓN.- El primer informe regional de Centro América y México, sobre los crecientes niveles del tráfico de niños y niñas para la explotación sexual comercial, fue lanzado ayer ante la opinión pública y los participantes del Segundo Congreso Mundial contra la Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes en Yokohama, Japón.

Documentando incidentes sobre la producción de pornografía infantil utilizando a niños y niñas golpeados por la pobreza, y a niños y niñas de la calle de Centro América y México, el perturbador informe también presenta los alarmantes —y crecientes— niveles de prostitución infantil y “turismo sexual” en la región.

El informe sobre seis países, que incluye a Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México, fue investigado y producido por Casa Alianza, ECPAT y el Fondo para la Niñez Audrey Hepburn, contando con fondos adicionales del Fondo de Canadá y el Fondo para la No Violencia. Este completo informe tomó más de 9 meses de investigación, la mayoría bajo condiciones peligrosas cuando se trató de infiltrar las redes criminales de abusadores de niños y niñas, y de explotadores.

Las organizaciones de bienestar para la niñez, autoras del informe, también mostraron el tráfico de niños y niñas desesperados.

De acuerdo con la investigación, las niñas centroamericanas, la mayoría procedentes de Honduras, están siendo traficadas y luego vendidas a burdeles en Tapachula, en el sureño estado mexicano de Chiapas. La tarifa promedio por la compra de niñas de entre 12 y 15 años de edad pagadas por los burdeles es entre US$100-200.

Estas niñas abandonaron su país después de la devastación producida por el huracán Mitch, pensando que iban a conseguir trabajos como meseras. Cuando se invitó al Ministerio de Relaciones Exteriores de Honduras a participar en la investigación, éste indicó que “no tenía presupuesto”.

IRONÍAS LEGALES

Este estudio regional, presentado ayer, muestra cómo el Internet se ha convertido en una herramienta utilizada para explotar a los niños y niñas por medio de la pornografía infantil. Después de una investigación en Internet durante 7 meses, realizada por Casa Alianza, y en donde la organización fue capaz de infiltrarse en algunas redes de pedófilos, cinco profesionales de Costa Rica fueron arrestados por producir y distribuir pornografía infantil.

La investigación en Centro América y México también le siguió la pista a grupos de pedófilos en Chile. Debido a que el Código Penal chileno no está actualizado, aun cuando la producción y distribución de pornografía infantil ha sido claramente identificada, la Policía local no puede arrestar a los culpables debido a que no tienen leyes adecuadas para acusarlos criminalmente.

La situación es similar en Guatemala, en donde las condenas por robar un carro pueden ser más largas que por robarse o traficar con un niño.

“En general, con la excepción de pocos países, las leyes de América Latina son muy anticuadas, ya que no toman en consideración la explotación de niños y niñas por medio de la pornografía o su distribución en el Internet”, comentó Bruce Harris, Director Regional de Casa Alianza para América Latina.

Irónicamente, hasta recientes cambios en las leyes del país, un estimado de 60% de los servidores de Internet que daban albergue a la pornografía infantil estaban localizados en Japón, país anfitrión del Congreso de este año. Un 20% están localizados en Rusia y el resto se encuentra en servidores alrededor del mundo.

Un estimado de un millón de nuevos niños y niñas cada año, alrededor del mundo, son nuevas víctimas de la explotación sexual comercial.

FALTA APOYO OFICIAL

Este nuevo informe resalta la falta de programas gubernamentales para darle apoyo y tratamiento a los niños y niñas víctimas de la explotación sexual, así como para ayudarles a alcanzar opciones que les ayuden a sobrevivir.

“Si otro adulto me dice que los niños y las niñas que venden sus cuerpos en las calles y en los burdeles lo hacen porque les gusta, le golpearía en la cara”, exclamó el frustrado director regional de Casa Alianza para América Latina, Bruce Harris, como reflejo de la posición común de los gobiernos y de la “cínica opinión pública” hacia los niños y niñas víctimas, que son explotados.

“Cuando un niño o niña pide limosna y nadie les da; cuando no existen suficientes programas que les ofrezcan alguna alternativa; y cuando ellos y ellas están hambrientos sin nada para comer, la sociedad no le brinda a estos niños y niñas ninguna otra alternativa que no sea la de robar o la de cambiar sus cuerpos por una comida caliente o por un lugar donde dormir”.

“La explotación sexual comercial de niños y niñas constituye una forma de coerción y violencia en contra de éstos, trabajo forzado y una forma contemporánea de esclavitud”, indica la declaración del Congreso de Estocolmo de hace cinco años.

Mientras algunos países han escrito planes nacionales de acción contra esta moderna esclavitud infantil —especialmente sobre destinos bien conocidos de “turismo sexual” como Tailandia, Filipinas, Costa Rica y Sri Lanka, entre otros—, no se ha provisto de suficientes recursos económicos por parte de los gobiernos para ayudar a los niños y niñas víctimas y para prevenir la explotación sexual comercial infantil.

TERRORISMO OPACA PROBLEMATICA

El Primer Congreso Mundial contra la Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes se llevó a cabo en Estocolmo, Suecia, en 1996, y logró conseguir apoyo internacional significativo en la agenda política para este extendido y creciente problema social. Este segundo Congreso, patrocinado por el Gobierno de Japón en cooperación con UNICEF, ECPAT y el Grupo Focal de ONG para la Convención sobre los Derechos del Niño, se ha visto opacado por el problema mundial del terrorismo.  

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