- Viajan por todos los continentes para impulsar una campaña contra la dolorosa enfermedad
Amalia Morales [email protected]
Quien lo ve en un semáforo montado en su motocicleta no se imagina cuál es la misión que lo sacó hace 10 meses de su casa en Nueva Zelanda.
Dirk Bachmann, quien se declara embajador voluntario de la Organización de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), recorre el mundo con una noble razón: la erradicación de la poliomielitis.
Si bien esa enfermedad desapareció hace siete años de la región, Bachmann expresa que es necesario hacer conciencia, porque siempre hay tendencia a que la enfermedad resurja. Refiere que en la República Dominicana se presentaron varios casos el año pasado.
La poliomielitis causa severas parálisis en distintas partes del cuerpo, pero puede evitarse con vacuna temprana. Para 1988 había unos 300 mil casos de polio en el mundo. Trece años después se redujo a 20,000, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que cita el embajador.
En Nicaragua la incidencia de este mal es historia, sin embargo, Bachmann insiste en que la prevención nunca está de más.
“Aquí no hay problemas, pero hace falta mejorar la cobertura de salud”, afirmó.
CONMOVIDO POR NIÑOS DE LA CALLE
El embajador cuenta que la polio aún causa estragos en países pobres de Asia y África, sitios incluidos en su itinerario.
Bachmann no viaja solo. La delegación está compuesta por tres: otro neocelandés y un español. A Nicaragua ingresaron el martes procedentes de Costa Rica, ayer partirían a distintos países. Bachmann, por ejemplo, continuará hacia Guatemala. La meta de su recorrido en América es Estados Unidos.
Tanto Bachmann como los otros embajadores voluntarios se costean su viaje.
Este neocelandés que en su país imparte clases de idiomas en secundaria, contó que lo ha conmovido el problema de los niños en la calle que ha visto durante su tránsito.
En particular, de Nicaragua le sorprendió la hospitalidad de la gente, a pesar de vivir sometida a constantes desgracias.