- Unir el norte del país dentro de una nueva perspectiva ecoturística se proponen tres empresas promotoras de turismo en el norte del país, donde ofrecen a los nicaragüenses una serie de opciones de esparcimiento y recreación sana
Clarissa Altamirano/Especial para LA PRENSA [email protected]
Disfrutar de un fin de semana en un ambiente impregnado por la naturaleza, respirar aire puro y el aroma de los campos cafetaleros, regocijarse con los diferentes microclimas; observar y disfrutar de bellos paisajes, de la flora y fauna; darse un chapuzón en las frescas y cristalinas aguas que caen de una cascada o pasear en balsa en el lago y recorrer los cafetales a caballo, son los atractivos que ofrece el nuevo paquete turístico “Farallón de la Esperanza”, para recorrer el norte del país, y que es ofrecido por tres empresas promotoras de turismo.
A tan sólo 13 kilómetros de la ciudad de Matagalpa, sobre la carretera a El Tuma-La Dalia, se encuentra la Casa Hacienda La Esperanza, con más de un siglo de existencia y poseedora de una gran variedad de recursos naturales. Aquí, hay más de 50 tipos de orquídeas y una variedad de flores, entre las que predominan las latifoliadas del trópico húmedo, de altura o nebliselva, y donde las bajas temperatura priman de este a oeste.
UNA HERENCIA COLONIAL
La Casa Hacienda data de principios del siglo XX, y su estructura conserva el estilo de la casa de campo de los inmigrantes de Europa Central que llegaron a Matagalpa para dedicarse a la agricultura y ganadería en ese entonces.
Con esta nueva ruta “pretendemos unir el norte del país dentro de una nueva perspectiva ecoturística”, señalo Octavio Guerrero, director de la empresa turística Ecotur, que en este esfuerzo trabaja con Eco Expedition Tours y la Familia Lanzas, quienes son propietarios del Hotel “Lomas de Guadalupe” y de la Hacienda La Esperanza.
En un reciente paseo turístico iniciamos el recorrido desde tempranas horas de la mañana, cuando salimos de Managua. Tras movilizarnos sobre la carretera que conduce a Matagalpa, La Perla del Septentrión, se llega al Hotel Lomas de Guadalupe, un buen sitio para hospedarse y disfrutar el frío norteño.
Tras darse un agradable descanso, nada más recomendable que enrumbarse hacia la Hacienda La Esperanza, donde vale la pena “despacharse” una parrillada al estilo campestre. Más tarde se puede recrear escogiendo lo que más guste: recorrer el beneficio del café que reúne más de 150 años de historia, lo cual puede hacerse a pie o cabalgando por los senderos de los cafetales.
LA EXCITANTE CASACADA
Al día siguiente la diversión continúa con un recorrido en vehículo, y mientras se observa la incierta producción cafetalera, se llega hasta la caída de la agua fresca que brota de una cascada que, según don Francisco Lanzas, propietario de la hacienda, es un manantial de agua pura que posee fluoruro, de acuerdo con el estudio realizado por expertos. Lanzas explica que en un futuro tiene contemplado el embotellamiento de esta agua para su comercialización.
También si desea optar por un paseo por el Lago, esto se puede hacer en balsa, y puede detenerse para admirar las grandes piedras con petroglifos grabados, que forman parte de las reliquias heredada por nuestros antepasados.
Y al finalizar tenemos ante nuestros ojos el acervo cultural de esa tierra norteña: apreciar lugares históricos como el Museo Archivo Rubén Darío, entre otros.
UBICACION DEL FARALLON
El mirador “Farallón de La Esperanza” se encuentra ubicado a 1,400 metros sobre el nivel del mar, con un clima de 14 grados y una visibilidad de 360 grados sobre la plataforma de Nicaragua. Un sitio ideal para pasar días y noches con la familia, amistades o con su media naranja.