Noel Hernández Ramos [email protected]
Autoridades de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel) aseguraron que las plantas generadoras en manos del Estado garantizaron durante el año 2000 y 2001 el suministro de energía a Unión Fenosa a un mismo precio, aún cuando algunas hayan dejado de operar.
Una fuente cercana a Fenosa indicó ayer a LA PRENSA que entre las razones por las cuales solicitaron incrementos del 31.4 por ciento se debió en parte porque las plantas generadoras de Enel incumplieron con la venta de energía, teniendo que comprarla más cara en el mercado de ocasión.
Mario Montenegro, presidente ejecutivo de Enel, manifestó que las plantas de generación en propiedad de esta empresa, tienen contratos firmados con las distribuidoras de electricidad de Unión Fenosa a un precio fijo, aunque suba o baje el precio del petróleo.
Por otra parte, indicó que en cuanto al hecho de que estas plantas salgan de servicio, existe la obligación de parte de éstas de comprar la energía al precio que sea para vendérsela luego a Fenosa al precio convenido en los contratos de compra, aunque sea más caro para Enel.
“El precio que se convino se mantiene, el precio que se usó para la fijación de las tarifas no tuvo variación, al final nosotros le vendemos a un precio fijo y cuando tenemos problemas en nuestras plantas compramos energía y se la vendemos a Unión Fenosa al mismo precio del contrato”, sostuvo el funcionario.
De acuerdo con Montenegro, si hay o no variaciones en los precios internacionales del petróleo, Enel tiene estipulado vender a un mismo precio la energía a Fenosa, pero esto no ocurre con las empresas privadas de generación cuyos precios se ajustan a los del petróleo.
Explicó que Enel a través de las plantas generadoras tiene contratado menos del 50 por ciento de la energía que distribuye Unión Fenosa, el resto es suministrada por plantas privadas, a través de contratos denominados PPA.
Alcalá Bolaños, asesor técnico de la presidencia ejecutiva de Enel, explicó que este tipo de contratos son compromisos que tienen características propias en la venta de energía como componentes que están sujetos a las variaciones del precio del combustible.