- Algunos piden pena de muerte para él
Peter O’ConnorAP
CANBERRA, AUSTRALIA.- El joven australiano David Hicks, capturado por las fuerzas de la Alianza del Norte en Afganistán mientras combatía con los milicianos del Talibán, es calificado de traidor por los medios noticiosos australianos.
Hicks, de 26 años, fue capturado a principios de diciembre y ha ocupado el centro de una controversia nacional desde que el gobierno australiano lo identificó como un posible combatiente de la red terrorista Al-Qaeda.
Las autoridades no dieron más detalles acerca de la captura de Hicks ni de su paradero.
Los diarios australianos publicaron el jueves fotos de Hicks cuando tenía 10 años, junto a una imagen más reciente del joven en uniforme de combate y armado con una bazuca durante su participación en las hostilidades de Kosovo del lado de los musulmanes de origen albanés.
Su caso ha sido comparado con el del norteamericano John Walker, que luchaba junto al Talibán hasta que se rindió en noviembre en la ciudad afgana de Mazar-i-Sharif y fue capturado tras un motín carcelario desatado poco después.
Walker está detenido en un campamento militar norteamericano.
¡MUERTE!
La prensa ha calificado de traidor a Hicks, que tiene dos hijos, y un grupo ha pedido incluso su ejecución. Australia forma parte de la coalición encabezada por Estados Unidos en su lucha contra los terroristas de Afganistán.
“Creemos que hay algunos crímenes que son tan alevosos e inconscientes que sólo puede aceptarse para ellos la pena de muerte”, dijo Noel McNamara, presidente de la Asociación Australiana de Ayuda a las Víctimas de Delitos. “Este individuo es un traidor a su país”.
El ministro australiano de Defensa, senador Robert Hill, dijo que su gobierno trataba aún de esclarecer los hechos y que era demasiado pronto para decir si Hicks debía responder a acusaciones de traición.
Agregó sin embargo que Hicks podría haber infringido una ley australiana destinada a impedir que los ciudadanos de este país se enrolen como mercenarios en el extranjero.
La ley de incursiones extranjeras dispone penas hasta de 14 años de cárcel para los que se incorporan como mercenarios a fuerzas de combate de otros países.