Sosa en Nicaragua

Tito Rondón [email protected] La noticia llegó a Nicaragua procedente de República Dominicana: existe una gran posibilidad de que el jonronero dominicano Samuel Sosa venga a Nicaragua para asistir a la toma de posesión de nuestro nuevo presidente, Ing. Enrique Bolaños. Durante años no existió un verdadero cañonero latino en las Mayores, la mayoría era tipo […]

Tito Rondón [email protected]

La noticia llegó a Nicaragua procedente de República Dominicana: existe una gran posibilidad de que el jonronero dominicano Samuel Sosa venga a Nicaragua para asistir a la toma de posesión de nuestro nuevo presidente, Ing. Enrique Bolaños.

Durante años no existió un verdadero cañonero latino en las Mayores, la mayoría era tipo utility, como Armando Marsans o Manuel Cueto, o receptores, como Mike González o Fermín Guerra.

Solamente en las Ligas Negras destacaba alguien con excelente poder: Cristóbal Torriente. Pero ese maravilloso béisbol era ignorado.

Ted Williams, de madre mexicana, nunca fue considerado latino.

Quizás el primer bateador latino de poder fue el cubano Orestes Miñoso (le decían “Minnie” en Estados Unidos… si, igual que a la novia del Ratón Mickey). Pero era un veloz bateador de líneas, más de dobles y triples.

Después llegaron los primeros poderosos, en los sesenta, como el boricua Orlando Cepeda y el cubano Tany Pérez (atrás estaban Héctor López, Vic Power, Román Mejías, Sandy Amorós, Panchón Herrera, Willie Montañez, Elrod Hendricks, “El Haitiano” González…).

Siguieron el panameño Benjamín Oglivie, el venezolano Tony Armas y el dominicano George Bell (superando a Pedro Guerrero, Baudilio Díaz y Ossie Virgil hijo).

Modernamente surgieron Andrés Galárraga y Vinicio Castilla; también latinos que crecieron en Estados Unidos como José Canseco y Rafael Palmeiro. Aunque algunos de éstos fueron líderes en cuadrangulares en Grandes Ligas, ninguno llegó a 50 jonrones en una temporada.

Hasta que surgió alguien que sí lo hizo, y vaya si lo hizo. Samuel Sosa (“Sammy” en Estados Unidos) fue el primero, y llegó a 65 en la inolvidable campaña de 1998.

Su competencia con Mark McGwire (quien ya iba a “botar la gorra” con los periodistas) tan caballerosa, alegre y amistosa, totalmente imbuida de su personalidad, le quitó al beis el mal sabor de boca dejado por la huelga de 1994.

Pero hay más. Aunque Sosa no ha sido líder en jonrones, es el único pelotero (de cualquier nacionalidad o raza) en conectar 50 o más cuadrangulares en tres temporadas diferentes. Ni Babe Ruth ni McGwire ni Canseco lograron eso.

Su abrazo con McGwire en la grama del Wrigley Field cambió al béisbol, lo que nos hace que estemos ansiosos porque visite Nicaragua.

GRANDES LIGAS

Por fin Boston se deshizo de Carl Everett; lo envió a Texas a cambio del zurdo Darren Oliver (11-11, 6.02), cuyo tío Bob, un jardinero, jugó en la Liga Profesional y en Grandes Ligas.

Por su parte los Yanquis se arreglaron con el jardinero ambidextro Rondell White, quien con los Cachorros tuvo .529 de slugging pero en 95 juegos solamente. Será el jardinero izquierdo.

Los Gigantes casi le dieron el la titularidad del jardín derecho a Marvin Benard (y además Rubén Rivera puede fracasar en el central) canjeando al emergente y jardinero zurdo John Vander Wal a los Yanquis a cambio del relevista Jay Witasick.  

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