- Sigue proceso en los juzgados
Mercedes SequeiraCORRESPONSAL/[email protected]
Un total de mil sesenta y nueve kilos de cocaína, que venían escondidos dentro de los tablones de caoba en una rastra conducida por Miguel Ángel Domínguez Guerrero y que fueron incautados en Villa Sandino (Chontales), por la Policía Nacional y la Dirección General de Aduanas, fueron incineradas ayer en el Estadio Municipal de Juigalpa.
Entre el acto estuvo la segunda jefa de la Policía de Chontales, subcomisionada Fátima Flores; el Juez de Distrito del Crimen, doctor Octavio Rothschuh; el procurador auxiliar departamental, y la delegada regional del Medio Ambiente, Magali Hernández. La droga estaba dividida en paquetes pequeños, envueltos con cinta adhesiva oscura y plástico amarillo.
IGNORANCIA
Cuatro de los procesados —Miguel Ángel Domínguez Guerrero, conductor de la rastra; Eddy Omar Brenes González, su ayudante; Germán Guerrero, dueño de la rastra, y Vilma del Socorro Roda Canales, que supuestamente guardaba la cocaína— continúan detenidos de forma provisional.
Otros dos implicados —Alberto René Martínez, también dueño de la rastra, que se encuentra en Miami, y la señora Guadalupe González, esposa de Germán Guerrero— siguen libres, pese a que se giró un exhorto al juez de Tipitapa para la captura de la señora.
El juez Rothschuh dijo que los involucrados manifiestan que fueron utilizados y que no sabían que llevaban droga.
“La responsabilidad se va a medir mediante la sentencia que se dictará este jueves en la mañana. Ahí se va a determinar si son culpables o no”, informó el juez, quien aseguró que si hay culpabilidad en los procesados podría caerles de 20 a 30 años de presidio.